Una llamada y “una ayuda”

Carmen Villanueva Cueva.- Como sabéis mi anterior artículo que titulé “Aula que merece ser conocida: Aula de Moral” expuse brevemente lo que el jerónimo P. José Quevedo escribió sobre esta peculiar estancia. Después de una breve narración biográfica del autor referido hice alusión a lo que me perecía más importante y llamativo de su exposición. Sin duda era un lugar para él privilegiado que nunca olvidaría especialmente en los años que se vio obligado a abandonar “su Monasterio”. Años difíciles que él supo sublimar con la publicación de su “Historia del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial”. Pues bien, ¿quién puede decir que no hay secretos, y hasta misterios, o casualidades en este bendito lugar del “monasterio”? Ya hay más de una docena de “cosas”, “hechos” o simplemente historietas en los artículos anteriores aparecidos en nuestro periódico que llaman por lo menos la atención. Pero ¿sabéis qué ha sucedido tras la publicación del anterior? Os lo voy a narrar porque en cierta manera nos atañe a todos (“y todas”…). Estaba yo tan tranquila, en el bello atardecer escurialense, cuando suena mi teléfono y después de las primeras palabras de presentación, -“soy el P. José Rodríguez”- y me aclara haber leído mi artículo y me ofrece una serie de documentos para ampliar y concretar algunos aspectos, especialmente acerca de las pinturas que existían y las que actualmente existen en el Aula d Moral. Como podéis comprender me impactó su llamada que evidenciaba un gran interés por Nuestro periódico. La verdad es que su llamada me emocionó y le agradecí profundamente su interés. Y como ya tengo en mi poder la documentación ofrecida, me he puesto a redactar mi artículo mensual. Pienso, además que tendré suficiente material para un tercero y cuarto artículo sobre el Aula de Moral.
Hace años, de aquellos que pasan tan rápidamente como un suspiro, que tuve la suerte de tener como profesor en mi estudios teológicos en el Monasterio en la asignatura de Derecho Canónico al P. José Rodríguez. Ha publicado numerosos escritos sobre Historia, además de ser una autoridad en la inmensa obra de san Agustín. No pienso que le moleste que rubrique esta breve alabanza, y de todas formas os pido que corroboréis estas sencillas afirmaciones que llevan mi sinceridad acerca de un gran agustino con en su luminosa trayectoria de más de nueve décadas. Gracias, Padre José. ¿No es cierto que pensáis que era de justicia haber presentado este correspondiente laudatorio al donante, investigador y autor, entre otros muchos escritos, de esos documentos, regalo inesperado para nuestro periódico?
Aunque espero tener la oportunidad de dar a conocer otros datos de documentación referida, voy a comenzar por algo que a mí me encanta. En el mes de agosto del año 2011 San Lorenzo de El Escorial vivió un hecho que pasó, con todo derecho, a la Historia de esta localidad. Todos recordamos, y yo aquí añado los datos para precisar nuestra memoria, el día que S.S. el Papa Benedicto XVI nos visitó. Fue el día 19 de agosto del año 2011. Se celebró la Audiencia en la Basílica. Yo me centro en un hecho memorable: nos dejó como obsequio admirable un mosaico de San Lorenzo que se conserva en la Aula de Moral, y cuya representación fotográfica añado para conocimiento de todos. Porque también puede ser que alguien interesado pueda admirarla directamente.
Bueno hoy he dado quizás más de una vuelta innecesaria, con la intención de describir nuevos datos. En un próximo futuro, siempre con la benevolencia de quien o quienes dirigen este periódico mensual, expondré nuevos secretos.




