Teatro de reflexión y comedia, títeres y música de Pasión para el mes de marzo

©Mariano Leiva
ADRIANA RAMÍREZ FÉ.- La Comunidad de Madrid abre la programación del mes de marzo en Real Coliseo de Carlos III con una obra del genial autor Adolfo Marsillach en su versión dramática: Yo me bajo en la próxima, ¿y usted? Y, cómo no, para cerrar, un concierto para celebrar la Semana Santa, Músicas de la Pasión.
La primera de las citas llega de la mano de EscenaTé para mandar una mirada lucida y amarga sobre el amor, el matrimonio y la fragilidad de las relaciones humanas.
Narra el encuentro fortuito de un hombre y una mujer en un vagón de metro. Un mes después se casan, pero desde el inicio el matrimonio parece condenado al fracaso. Con un tono impregnado de tristeza, melancolía y una ironía sutil y afilada, Marsillach disecciona las relaciones personales y sociales, deteniéndose especialmente en la pareja y el matrimonio como espacios de deseo, incomunicación y frustración. Un retrato íntimo y descorazonador de lo imposible, donde lo cotidiano se convierte en materia dramática de gran intensidad. Será en las Matinales del domingo. Palabra y Música, el domingo día 1, a las 12:30 horas.
El sábado 7, a las 19:00, Mic Producciones llevará a escena La Dama Duende, de otro genial escritor, Calderón de la Barca, versionada por Fernando Sansegundo.
Narra la historia de la recién enviudada Ángela que, perseguida por las deudas de su marido, se ve obligada a enclaustrarse en casa de sus hermanos
Al quedar viuda, Ángela, perseguida por las deudas de su marido y por las perniciosas normas sociales, se ve obligada a recluirse en casa de sus hermanos que la enclaustran en una habitación secreta. Ángela no resignada a su suerte de vez en cuando sale a la calle embozada. En una de ellas, encuentra a un amigo de su hermano, que irá a alojarse a su casa unos días y que servirá para urdir una divertida trama de misterio, intriga, pasión y equívocos
Una de las grandes comedias del no menos grande Calderón.
El sábado 14, también a las 19:00 horas, llega la danza teatralizada con Paisajes Humanos, de Julio Martón Da Fonseca, Dina Figueredo y Alicia Soto, directora de escena, en una puesta en escena para sentir el aquí y el ahora, con una doble propuesta: un itinerario interior gracias a un ejercicio de contemplación para dejar de lado lo racional o la necesidad de comprender y itinerario exterior inspirado en la naturaleza de los espectaculares paisajes de Irlanda y la Patagonia, iniciando un viaje emocional que permite conectar con uno mismo.
Público familiar
Al día siguiente, domingo 15, a las 12:30 y para un público familiar, llega al Coliseo en el marco de Teatralia un espectáculo sobre el cuidado y el valor de las cosas, con títeres reciclados, música en directo y un premiado diseño sonoro, que cuenta la historia de una muñeca que es abandonada por una niña que no tiene todo y recogida por otra que no tiene nada y que define el título de la obra acertadamente: Una muñeca abandonada.
Con Poncia, de Luis Luque, llegará a San Lorenzo de El Escorial otra gran y archiconocida artista, Lolita Flores, para dar voz a la criada de Bernarda Alba y sus hijas. Los personajes de las criadas encierran siempre un enigma interesante: son testigos de los avatares de sus dueños y amos, conocen la verdad del interior de las casas y poseen la filosofía oculta de las clases populares
. Será el sábado 21, a las 19:00 horas.
Camerata
Y cierra marzo un recorrido musical por la liturgia de la Pasión de Cristo, en plena Semana Santa sanlorentina, de la mano de la Camerata Antonio Soler, con un programa que recupera músicas poco habituales en los escenarios actuales, como los villancicos al Crucificado: una tradición propia de algunas iglesias castellanas de los siglos XVII y XVIII en los tiempos de Cuaresma y Semana Santa, interpretadas especialmente el Viernes Santo. Se trata de pequeñas obras de música cercana y sencilla (a veces, de raíces populares), pero de una belleza muy refinada y con textos verdaderamente espirituales y de una profunda y expresiva religiosidad popular.
Junto a estas obras, el concierto incluye dos sinfonías “al Santo Sepulcro” de Antonio Vivaldi, que aportan una dimensión instrumental. La interpretación se realiza siguiendo criterios historicistas y con instrumentos de época, fiel al compromiso artístico de la Camerata Antonio Soler.




