San Sebastián. Botargas y botarguilla

Imagen hermandaddesansebastian.com
REDACCIÓN.-Las capas españolas, las botargas y la botarguilla y, sobre todo, la alegría de la celebración de Hermanos y Mayordomos fueron la guinda de la fiesta de San Sebastián que, si bien el día del santo cayó entre semana, el grueso de las actividades en torno a esta arraigada tradición no se produjo hasta el fin de semana del 24, en el que la Hermandad de San Sebastián llenó de bullicio las calles de la Leal Villa y las de San Lorenzo de El Escorial. Porque, sí, ambos pueblos comparten la devoción de este Santo, protector de los pueblos frente al avance de la mortal peste, sin hacer distinción entre ambos pueblos. Simplemente, escurialenses.
Poco se sabe del surgimiento de esta devoción por el Santo en estos lares, solo que se remonta al siglo XVI según cuenta la Hermandad, de “cuando Felipe II, en sus famosas relaciones de los pueblos de España, controlara hasta un 45 por ciento de pueblos en Castilla con culto a este Santo”. No hay que olvidar tampoco, que la Villa de El Escorial perteneció a Sexmo de Casarrubios y, por tanto, era tierra segoviana. En ese ámbito, se habla de la existencia de una ermita dedicada al San Sebastián “que todavía hoy da su nombre a calle, prados y eras”, explica la Hermandad. ¿Qué pasó con la Ermita? Pues, poco o nada se sabe, más que en su lugar se colocó un crucero que hoy la recuerda y, con ella, la devoción a este Santo.
Pero, ¿cómo trasciende esta fiesta al pueblo? Algunos sostienen que la devoción a San Sebastián y la celebración popular la trajeron consigo muchos de los vascos que se trasladaron a esta tierra como mano de obra para la construcción del Monasterio y con ellos la celebración de la festividad, lo cual, tendría una gran lógica, puesto que es un Santo muy venerado en esa tierra.
Los primeros vestigios históricos que devuelven a la existencia esta celebración nos remontan ya al Siglo XVIII, según la aportación histórica que hace la Hermandad, cuando se recupera esta tradición y la Hermandad ya en San Lorenzo, en torno a la imagen existente en el Hospital de la Compaña, que se trasladaría a la Iglesia del Sitio -hoy Santuario de la Virgen de Gracia-. De hecho hay “documentos de indulgencias a la Hermandad por parte del Papa Inocencio XIII, que datan de 1722”.
Avatares de la historia, la Imagen original de San Sebastián fue víctima en la guerra Civil, por lo que fue sustituida provisionalmente por una reproducción, hasta que en 1990, se bendijo la que hoy se honra y festeja, gracias a la donación de Doña Isabel Gómez Pons: una preciosa obra de imaginería, de madera policromada del siglo XVII.
Los 90’
Sí, los años 90 fueron muy importantes para la Hermandad su toda la celebración y a los actuales componentes y organizadores del evento gusta reconocerlo. No sólo se pudo contar con una imagen del Santo como dios manda, es decir, bendecida. También fue el año en que se hermanaron El Escorial y San Lorenzo para la celebración “siendo Pedro Martín el Hermano Mayor”. Y así lo ha contado su actual Hermana Mayor, Macarena Martín Quesada; Maca, por todos conocida quien nos cuanta que todos los años la Hermandad se afana para ir incorporando atractivos a la celebración.
Por ejemplo, una de las grandes singularidades de la festividad de San Sebastián son unos personajes -unos algo más grandes que un ser humano sin llegar a ser lo que entendemos como gigantes y otro con una cabeza algo fuera de lo normal-, que aparecen en la escena festiva para animar a todos a participar de la fiesta. Son las botargas y la botarguilla, tremendamente curiosos, cabe decir, que son los encargados de hacer las delicias del público en general y, en particular, de los más pequeños. Una inclusión en la fiesta escurialense que se tomó tiempos ah, tras ver que formaban parte de esta celebración en el País Vasco.
Entre las inclusiones de este año, como novedad, ha sido la incorporación, por vez primera, de cuatro mujeres entre los cuatro Mayordomos que toman el relevo cada año, entre otros cometidos, para portar los cetros del Santo desde el Crucero en El Escorial, hasta la iglesia parroquial de San Bernabé. Este año, también como novedad, acompañando en procesión la imagen del Santo. Así, han sido Mayordomos este año Sonia Martín Hontoria, Yaiza Martín Andrés, Beatriz Gutiérrez-Solar Calvo y Gonzalo Sánchez Jiménez. Y no sería de extrañar que el año que viene quizá se incorporara a la fiesta una tamborrada, según dejó caer Maca. l




