San Lorenzo pone en marcha un protocolo de actuación para proteger a los menores

El Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial ha presentado su Protocolo Básico de Actuación para la protección de niños, niñas y adolescentes (NNA), una herramienta clave para garantizar entornos seguros en actividades de ocio, tiempo libre y educativas no formales dentro del municipio, en cumplimiento de la Ley Orgánica 8/2021 de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), que establece la obligatoriedad de disponer de protocolos específicos en entidades que trabajen con menores y cuyo objetivo principal es garantizar la seguridad y el bienestar físico y emocional de los menores en cualquier entorno municipal en el que participen.
El acto tuvo lugar en el marco de una sesión informativa el pasado miércoles 25, en la que se presentó el documento completo, así como un mapa de riesgos específico elaborado para el ámbito educativo, análisis en el que se identifica situaciones especialmente sensibles, como entradas, salidas o recreos escolares, es decir, momentos en los que puede haber ausencia de supervisión directa.
Acto que fue inaugurado por la regidora, Carlota López Esteban, quien destacó la importancia del nuevo protocolo “para saber actuar correctamente y garantizar siempre la protección de los menores como prioridad” y contó con la intervención de la psicóloga Desirée Porcel, quien ofreció una ponencia en la que proporcionó algunas claves para que los profesionales sepan cómo proceder ante situaciones de riesgo, reforzando la parte práctica del protocolo y facilitando su comprensión y aplicación en el día a día.
Según ha destacado Myriam Contreras, concejala de Educación, “este protocolo es fruto de un trabajo conjunto y supone un paso para que todas las personas que trabajan con menores en el ámbito municipal estén preparadas y formadas para actuar de forma correcta, coordinada y eficaz”.
El documento ofrece una guía clara y estructurada de actuación ante situaciones de posible riesgo, así como herramientas prácticas para su aplicación real, incluyendo casos prácticos, que pueden ser extrapolados a cualquier otro ámbito.
Coordinador de bienestar
Además, este protocolo introduce la designación de un coordinador de bienestar en cada área municipal que mantenga contacto directo con menores. Esta figura será la responsable de canalizar la detección, comunicación y seguimiento de cualquier situación de riesgo, en coordinación con los servicios sociales y, en caso necesario, con los cuerpos de seguridad.
El protocolo establece, también, una clasificación de niveles de riesgo (leve, moderado y grave), define las formas de maltrato infantil que pueden detectarse, y fija un procedimiento de actuación que abarca desde la detección el cierre del caso, pasando por la valoración, intervención y seguimiento. También contempla la formación continua del personal, la exigencia de certificados necesarios y la aplicación de medidas para prevenir la discriminación y la violencia.
Como parte de la campaña de sensibilización, se han elaborado dos carteles informativos: uno con las obligaciones legales recogidas en la LOPIVI y otro con los distintos tipos de maltrato infantil, ambos diseñados con un enfoque pedagógico y de concienciación para visibilizar esta problemática entre todos los agentes implicados.




