Quique Palomo: “Favorecer que se hable de estas figuras a través de mi aportación, es un enorme estímulo”

© Mariano Leiva
Alejandro Díaz de Losada.- Quique Palomo es madrileño, pero gurriato de adopción. Con motivo del Día del Cómic (17 de Marzo) hemos conversado con él para ahondar en su prolífica faceta como autor de historietas e ilustrador.
Terminas Bellas Artes en 1990 y comienzas a trabajar en 1991 ¿Qué te atraía de la ilustración?
La respuesta es clarísima, mi padre es ilustrador y al empezar Bellas Artes ya tenía claro que podía ser una profesión. Unos amigos y yo habíamos elegido la especialidad de escultura, pero tampoco teníamos muy claro que fuese a darnos trabajo y decidimos ser ilustradores. Para mí era un terreno que me resultaba natural. Empecé a trabajar en el 91 porque estuve preparando una carpeta durante el año anterior. En aquellos años había muchísimo por hacer y era más fácil acceder a proyectos editoriales que estaban comenzando.
En 2014 publicas “El Golpe”, durante tu estancia en Chile.
Como medio de vida, en ilustración puedes diversificarte. En el ámbito editorial, podría haber entrado antes al cómic. Lo que pasó, simplemente, es que en 2012 fui a pasar una temporada con la familia chilena de mi pareja. Allí, me dí a conocer en una de las editoriales de Santiago y dio la absoluta casualidad de que estaban buscando un ilustrador para un cómic: “El Golpe”. Me pareció un proyecto fantástico. Por casualidad suceden muchas cosas: puedes aparecer en el momento exacto.
El boom como autor en España se da con “Vida y Muerte de Federico García Lorca” (2018) junto al hispanista Ian Gibson.
Con esa pequeña carta que era “El Golpe”, mi pareja supo de un proyecto que pretendía unir cómic y literatura, y me puso en contacto con la persona que lo estaba llevando a cabo, Silvia Bastos. Unos meses después me dijeron que tenía que ver con Ian Gibson y la biografía de Lorca. Conocía la figura de Gibson, pero no a él personalmente. Resultó ser un trabajo más interesante que el anterior. Porque ahora se trataba de hacer una adaptación, no solo de dibujar a partir de un guión cerrado, pero contaba con un peso ideológico importante. Porque si dices literatura dices Lorca, pero al final estás hablando también de desaparecidos de la Guerra Civil y colaborando con Ian Gibson.
¿Durante esta época fijas tu residencia en San Lorenzo?
Mi pareja y yo llevamos viviendo 24 años en la sierra. A mediados de 2001 vinimos a Zarzalejo. Tuvimos una hija, y vivimos allí hasta que fuimos a Chile. A la vuelta, mi mujer quería estar más cerca de Madrid ya que baja mucho por trabajo. Un punto intermedio fue San Lorenzo, que además tiene un transporte público mucho más fluido. Ese fue el motivo por el que volvimos. Llevábamos mucho tiempo por la zona y necesitábamos un punto intermedio respecto a Madrid.
La colaboración con Gibson ha continuado en “Ligero de Equipaje” (2019) y “Cuatro Poetas en Guerra” (2022). ¿Qué te atrae de estos proyectos?
Me parece que ya que uno trabaja, pues mejor trabajar en algo que te resulte nutritivo, no solamente porque da dinero para comer. Favorecer que se hable de estas figuras a través de mi aportación, es un enorme estímulo. Estos cómics me han llevado a veces a institutos porque quieren que hable con los chicos sobre Lorca, Machado, Miguel Hernández
Los profesores están muy contentos de que este material exista, y yo estoy satisfecho, porque va más allá de facilitar lecturas. Sirve para hablar con los estudiantes de temas que a mí me parecen muy importantes. Hablar de la Guerra Civil, de la República, de desaparecidos, de exiliados
¿Cómo abordas la realización de un cómic?
Al final es una adaptación y hay condiciones, como los plazos de tiempo o la extensión. No puedo hacer las cosas de cualquier manera. Hago bocetos y quedo con Gibson. Hablamos y él me cuenta que le parece bien, pero que ojalá pudiéramos incluir también otra cosa. Yo le digo: “no puedo, es imposible” y él me responde: “Si no puede ser, no puede ser. Pero si fuese humanamente posible…”. Todo lo que sugiere Gibson es el resultado de una investigación de años y hay que tenerlo en cuenta. Por ejemplo, el último (cómic) que hemos hecho y que se publicará en un par de meses, es otra biografía suya, de Dalí. Estuvimos el otro día discutiendo sobre el título. Se llamaba “La vida desaforada de Salvador Dalí”, pero el cómic será “La vida incombustible de Salvador Dalí”. Él está muy animado con el proyecto.
¿Es San Lorenzo una inspiración para tu creación artística?
No lo sé, a lo mejor si no estuviera aquí sería diferente… Pero es verdad que al final, sin quererlo, todas tus relaciones y ambientes tienen que ver con aquello que te rodea y te inspira. No es exactamente por estar aquí, sino por una manera de relacionarse con el mundo que tiene que ver con aquello que llamamos disciplinas artísticas. Me inspiran todo tipo de relaciones que están en San Lorenzo, pero que también están fuera: están en la biblioteca de la Facultad de Bellas Artes, a la que acude mi pareja. Están en México. Amigos de Zarzalejo
Si no, te llega por Instagram, claro. Es verdad que vivimos en un momento de hipervínculos en el que no sabes por dónde te llegarán los estímulos. Seguramente, si estuviera en un lugar donde no hubiese este tipo de relaciones, la inspiración sería menor.




