¡Pocos badenes se han puesto!

Javier Santamarta del Pozo.- En San Lorenzo de El Escorial se lleva discutiendo en las Corralas 2.0 que son las Redes Sociales, acerca de la proliferación de los badenes que están convirtiendo el pueblo en una suerte de tren de la bruja saltarina para todos los coches y autobuses que tienen que circular disfrutando de subebajas inesperados, alguno de un tamaño más propio de una Montaña Rusa. Quejas sobre lo que sufren los automóviles en su suspensión, en los bajos si no son altos, en los ocupantes mayores por lo que puedan dañar sus espaldas, en la coctelera en que se convierten los autobuses cada vez que pasan por uno de ellos…
Pues bien. ¡Pocos se han puesto! Dejémonos de gazmoñerías. Porque tengo muy claro que Ayuso se ha equivocado. El circuito de Fórmula 1 no tenía que haberse instalado en la capital, sino en el Real Sitio sanlorentino. Porque mucho quejarnos de los colipoterros badenes, pero nos parece normal tanto atorrante al volante que van más mangados que bomberos yendo hacia un fuego. Y hay más que ciclistas taponando el tráfico por la M-600 los findes. Nos debe de parecer cosa menor las personas atropelladas en calles con tanta visibilidad como la de Juan de Toledo, algunas fallecidas por no decir que asesinadas, pues sobrepasa el homicidio saltarse pasos de cebra a la velocidad que se va.
No hay día en que no vea bajar a tumba abierta los coches por la calle Pozas, por mucho badén que se haya puesto, quedándome bien afeitadito gracias a ellos, parado como un gil en el borde del cebril paso, temiendo que alguno de mis perretes no acabe de copiloto de los Nuvolaris que rugen por el asfalto… para acabar parados en las rotondas del Zaburdón. Calles que no hacen falta poner tales badenes si la gente fuera a 40 km/h como mucho (lo de 20 es otra memez sin sentido, máxime con las cuestas que tenemos), pero que no es posible por los lameculos que te meten sus faros en tu salpicadero, o quienes se creen que sus mierdacoches tuneados les hace más machotes. O los que van pendiente de sus teléfonos y para qué mirar qué ocurre en calzadas y aceras.
Al final, quejémonos lo que queramos, pero seamos francos (¡con perdón!). Visto lo visto el Ayuntamiento no pondrá más badenes. ¡Acabará poniendo check-points con albanokosovares armados con AK-47! Amosnomejodas.




