Pedro Corbalán, consejero delegado de Planifica Madrid, explica el avance en las obras del paseo de Don Juan

El consejero de la empresa pública Planifica Madrid, Pedro Corbalán, explica a Adriana Ramírez Fé (Crónica de Abantos) el desarrollo de la obras de reabilitación. © Mariano Leiva.
ADRIANA RAMÍREZ FÉ.- El avance de las obras del proyecto de rehabilitación del paseo de Don Juan de Borbón, que supone una inversión de 3,2 millones de euros financiados al cien por cien por la Comunidad de Madrid en el marco del programa Pueblos con Vida, permite ya entrever en la parte que bordea la fachada Oeste del Monasterio el resultado de una intervención que clamaba al cielo. Cabe decir que solamente una vez que te sitúas en medio de ese tramo de calzada rehabilitada se puede tomar consciencia de la magnitud del proyecto y de cómo, también se va devolviendo la estética merecida al entorno más inmediato del monumento, perjudicada durante años por los constantes movimiento de adoquines, parcheados y piedras delimitantes movidas. Aunque caber recordar que el objetivo fundamental de esta intervención haya sido, por otro lado, poner fin a las también constantes inundaciones que en muchos de sus puntos se producían por un drenaje deficiente que en época de lluvias hacía impenetrable e insostenible el paso a la Lonja.
Una obra “necesaria” y “consensuada” con Patrimonio Nacional, “como no podía ser de otra forma”, ha dicho el consejero delegado de la empresa pública Planifica Madrid, Pedro Corbalán, en el transcurso de un paseo que Crónica de Abantos ha dado con él por la primera fase prácticamente concluida de este proyecto, para hablar del desarrollo de las mismas. “Ha habido que adaptar tanto los materiales como el diseño, la orientación incluso de la pieza del adoquín para que mantuviese la posición original que tenía el anterior que hemos retirado, y, por supuesto, está todo consensuado Patrimonio Nacional hasta la última pieza”, ha destacado Corbalán, que también ha felicitado algunas de las sugerencias realizadas desde el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial.
Arqueóloga
Pero esto no ha sido, ni mucho menos, un problema en pro de un espacio declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1984, como así ha indicado Corbalán. Como podría preverse en toda obra que se realiza en un lugar histórico -de hecho como así se había previsto de antemano-, una de las causas del retraso de la obra -reconocido por el consejero que apunta a diciembre para la finalización de las mismas-, ha venido dada por el hallazgo de restos arqueológicos ante lo cual, por ley, hay que ordenar la paralización de las obras para someterlo a evaluación técnica y, en función de los resultados y según su valor, modificar el proyecto de obra inicial, suspenderlo o musealizar el hallazgo.
El consejero de Planifica Madrid ha explicado que, ante el desarrollo de unas obras en un lugar de patrimonio arquitectónico de la magnitud del Monasterio, se incorporaba en la plantilla técnica una arqueóloga, que ha sido la encargada de valorar el hallazgo, una serie de arquetas y canalizaciones con siglos de antigüedad, y quien ha determinado “mantenerlos en el lugar” y “desplazar los colectores de saneamientos nuevos”, previstos en el proyecto inicial. Otro de los motivos que se suman a este retraso han sido las abundantes lluvias caídas en primavera.
En cualquiera de los casos, ha asegurado Corbalán, han sido situaciones “que han bajado el ritmo de la actividad, pero no se han parado en su totalidad, excepto unos días para no influir negativamente en el desarrollo de la Romería y prevenir posibles incidentes”.
Aportación
La superficie total de actuación está siendo sobre 5.880 metros cuadrados que abarca la calzada del paseo. En ella, explica Corbalán, por un lado lo que se ha hecho es “cambiar el bombeo a dos aguas –que anteriormente iba al centro produciéndose encharcamientos–, de manera que los pluviales caigan hacia unas canalizaciones laterales donde son conducidas a las rejillas para evacuar las aguas a una tubería de drenaje completamente nueva, ya que en algún punto la antigua estaba cegada o trababa el agua”. De hecho, se aprecia que la calzada está levemente abombada en su centro en descenso hacia los laterales.
En este punto, Corbalán ha querido felicitar también al Ayuntamiento que “con buen criterio sugirió una mejora en el proyecto en lo referente a incorporar unas rígolas perimetrales de mayor dimensión, en lugar de adoquines, para que marcara la línea de agua perfectamente y no haya ningún desplazamiento a la hora de que algún vehículo pudiera moverlas”.
Asimismo, ha añadido, también “se está actuando sobre las zonas de terrizas, en las que se ha añadido una zanja de drenaje para que tampoco se encharquen, tras comprobarse con las lluvias de primavera que no drenaban bien, y evitar la consecuente inundación de esas zonas”. Paralelamente, también se está interviniendo en aquellos puntos de los laterales en que se aprecia deterioro, especialmente en la zona de aparcamiento.
Adoquín
Por otro lado, también se ha cambiado el modelo de adoquín. “En construcción avanzamos siempre en mejorar el comportamiento de los materiales. Con el pasar del tiempo, vemos que unas cosas funcionan bien y otras pueden ser mejorables. En este caso, se puso un adoquín de menor espesor, donde aguantaba quizás menos un tráfico pesado localizado, pero también se observó que las juntas de mortero entre una pieza y otra era grande, lo que provocó el movimiento de las piezas”.
En esta ocasión, “se ha optado por un adoquín de diez centímetros de espesor colocado a testa –es decir, uno contra otro–, que hace más difícil que alguna pieza se mueva al soportarse unas con las otras”.
Pero, añade, “lo más importante está debajo, no lo que vemos, que es la estética, si no en la subbase. La subbase también se ha mejorado, se ha cajeado hasta un metro en general y hasta tres metros en algún punto para renovar la red de saneamiento. Se ha renovado esa subbase con una zahorra compactada, hormigón de subbase, y después ya una gravilla pequeña para colocar encima el adoquín”. Esto, explica, “lo que hace es que apoya mejor y regulariza el adoquín, porque este adoquín va puesto sobre el hormigón, el hormigón al final tiene zonas irregulares a la hora de extenderlo, y esa gravilla, que es superfina, lo que hace es que acopla el adoquín en una base regular”.
Pasos de cebra
Hoy por hoy se puede contemplar desde el vértice del paseo de Don Juan de Borbón una parte casi totalmente terminada y la otra en plena faena. Paralelamente y, mientras tanto, se ha venido trabajando en encontrar la mejor manera de compatibilizar seguridad y estética en los pasos de peatones, porque la pintura de los pasos de cebra es efímera y con el paso del tiempo afearía el resultado estético de esta intervención. Por ello, se ha optado por buscar un granito de un color más oscuro que delimite estos pasos. Está “provisionalmente colocado”, explica al paso de uno de ellos, “porque hemos estado localizando un adoquín de otro color para que no tenga que ser mantenido como ocurre con la pintura. Es decir, que los pasos de cebra van a tener un granito más oscuro y otro más claro para marcar el paso de los peatones. Lo tenemos ya localizado y se va a comenzar a colocar en unas semanas”.
Agradecimiento
Corbalán, que ha lamentado las posibles molestias que toda obra conlleva, pese a que “en todo momento se está teniendo la voluntad de no interferir, o lo menos posible, en el tránsito habitual porque somos conscientes de que ésta es una zona muy transitada por ser acceso al monasterio, la universidad, el colegio y una zona habitual de paseo de los vecinos”, sí ha querido agradecer “la buena predisposición y actitud de los usuarios”, tanto viandantes como conductores, que “han aceptado los recorridos alternativos en cuanto a la circulación y los accesos a la Lonja por parte de los peatones”.




