Miguel Ángel García Pacheco: un romero con mucha historia

“El día de la Romería hay muchos momentos especiales y esperados: cuando la imagen de la Virgen sale de su santuario, cuando abandona su Ermita en el Bosque de la Herrería y cuando llega a los Arcos de la Compaña para cantar la Salve”
ADRIANA RAMÍREZ FÉ.- Entrevista con eL Secretario de la Real Hermandad de Romeros de la Virgen de Gracia.
Miguel Ángel, ¿Cómo era la Romería de tu Infancia?
Estamos hablando de finales de los sesenta y principio de los setenta. Era una Romería distinta a que conocemos hoy: no era ni mejor ni peor, simplemente era distinta. Era menos multitudinaria, había menos peñas y yo la recuerdo como algo más familiar. Las meriendas se llevaban desde casa; no tengo el recuerdo de las planchas hasta años más tarde, solo había las planchas que instalaban los empresarios que ponían los bares. La gente vestía el traje típico, aunque no tanto como en la actualidad. En mi caso, recuerdo que los mayores no lo usaban, pero a los pequeños sí nos vestían. Recuerdo las alforjas con la libreta de pan y el chorizo. También destacar que antes no era como ahora que desde el momento que un niño o niña nace se les hace de la Hermandad, antes no a todos los niños se les hacía de la Hermandad como sí ocurre ahora.
¿Recuerdas de esta etapa algo especial, algo que te llamase especialmente la atención?
En mi caso destacaría que era una fiesta muy familiar, nos reuníamos toda la familia, venía familia de fuera. Recuerdo a mi madre Mariana Silvia y mi tía Pauli que durante el día anterior y la noche preparaban las viandas que se iban a degustar ese día que se bajan en cestas y neveras, las tortillas, los pimientos verdes, los filetes empanados, etc. Recuerdo a mi padre Mariano encargando la empanada en la pastelería de Claudio González en la Plaza de la Cruz, la leche frita que traían unos primos de mi madre que venían de Madrid. También recuerdo que no se bajaba con toda la infraestructura de mesas y sillas como se hace en la actualidad, en mi familia recuerdo que se alquilaban las mesas y las sillas al Bar El Ratón que era uno de los hosteleros que ponían los bares en la Ermita y se les compraba la bebida.
¿Qué cambió llegada la adolescencia? (Año que tuvieses, peña de amigos, novias…)
En este apartado no puedo hablar mucho ya que desde muy joven empecé a pertenecer a la Junta Directiva de la Hermandad de Romeros. Al comienzo de los años 80 pertenecí a la Peña “La Boina”, era una peña que crearon entre otros Maruja Contreras y Emilio Huertas “Los Barquilleros”, era una peña bastante numerosa, no solo participaba en la Romería, también actuábamos en el Coliseo Carlos III, representamos el Belén Viviente en tres campañas de Navidad. En esa peña fue donde aprendí a bailar la Jota de la mano de Maruja Contreras, más tarde pertenecí al Grupo Folclórico “El Cimborrio” con Felisa Varela.
La Peña “La Boina” solo duró unos tres o cuatro años, después se fundó una peña nueva con personas que pertenecieron a la Boina que se llamaba “Peña Gurriata amigos de la Sierra” pero no tuvo mucha andadura.
Más tarde empecé a ir a la Romería con la Peña “La Currutaca” y luego más tarde a la Romería tanto de San Lorenzo como a la de la Villa de El Escorial con una Peña Familiar de la Villa de El Escorial que era de unos amigos, la Peña “El Porrón”.
¿Qué retos os marcabais como peña en la elaboración de la carreta?
Dentro de la Romería hay dos tipos de Peñas, unas que hacen las carretas para pasárselo bien mientras las hacen y bajar a la Romería y otras que trabajan durante muchos meses para llevar una buena carreta que compita por uno de los premios que la Hermandad concede, pero vamos que a todo el mundo le gusta que su carreta sea valorada.
Cuando nosotros hacíamos carretas intentábamos que fuese una carreta digna que levantase expectación, pero íbamos a pasárnoslo bien. Por recordar alguna, un año hicimos una casa cuyo tejado era una boina y se llamaba nuestra casa; otro año hicimos una tortilla gigante con un montón de hormigas grandes intentando llevarse la tortilla, y un montón de hormigas de poliespán de pequeño tamaño todas vestidas de serranos y serranas, el heladero, el guarda de la Herrería, etc.
¿Alguna anécdota digna de mención?
Recuerdo, creo que era el año 1989, cuando volviendo de la Romería, en lo que hoy es el Paseo de D. Juan de Borbón y Battenberg, la carreta de la Virgen se enganchó con una de las cuerdas que sujetaban las banderas de España que adornaban el recorrido, ocasionado que el baldaquino que cubría la carreta se desplomase, el ruido fue monumental, pero gracias a Dios y a la Virgen no ocurrió ningún percance, la Imagen pudo llegar hasta su Santuario sin corona y sin baldaquino, pero llegó.
Ya siendo padre de familia, con niños pequeños, ¿cómo se vive la celebración?
En este apartado poco o nada puedo decir ya que yo no tengo hijos, pero sí tengo sobrinos. Pero sí te puedo decir que se siente mucha alegría cuando ves por primera vez a uno de esos nuevos miembros de la familia vestido con el traje de romero que les confeccionó mi madre o cuando se hicieron de la Hermandad y recibieron su medalla.
Y los niños crecieron y, echando la vista atrás, si pudieras escoger una edición de la Romería, por especial o emocionante,
¿con qué año de su celebración te quedarías y por qué?
Bueno todas y cada una de las Romerías son distintas y especiales, por unos motivos o por otros, al menos para mí. Pero sí quisiera destacar la Romería del año 2006, ese año en el mes de mayo fallece el que era Romero Mayor D. Manuel Montes García, tras estos acontecimientos, su Junta Directiva encabeza por su Vicepresidente D. Francisco González Garcimartín que asumió el cargo de Romero Mayor. Decidió por el escaso espacio de tiempo hasta la Romería ocuparse de organizar la Romería; fue una Romería llena de emociones y recuerdos pero pese a todo la Directiva se mantuvo unida y la Romería se desarrolló brillantemente.
¿En qué momento de estas tres fases de la vida tomas consciencia de la profunda devoción que sientes por Nuestra Señora?
En mi caso como he dicho anteriormente, en mi familia se ha vivido siempre mucho la Romería, mi abuelo paterno, Mariano García, perteneció a la Junta Directiva de 1946 como representante local. Mi padre, Mariano, un gran amante de la Romería y de todo lo que oliese a San Lorenzo de El Escorial, mi madre, Mariana, gran devota de la Virgen de Gracia, mi tío Félix Millán miembro de la Junta Directiva durante muchos años, un primo de mi padre, Alfredo García Paris fue Romero Mayor, en cuyo mandato se produjo la Coronación Canónica de la Imagen de Ntra. Señora de Gracia, por eso te digo que la devoción a la Patrona ha estado desde mi infancia muy marcada.
¿En qué momento surge en tu pensamiento que puedes aportar algo más que ser romero y entras a formar parte de la Hermandad?
Como he comentado anteriormente, mi familia ha vivido de siempre mucho la Romería y la devoción a nuestra Patrona, Ntra. Sra. de Gracia. De pequeño recuerdo que el día antes de la Romería o el día antes de la Coronación de la Virgen iba a Santuario, cuando estaba la Hermandad de Señoras, que en aquello años su Presidenta era Doña Mari Fe Preciado González, vistiendo a la Virgen y ofrecerme para ayudarlas en algo y recuerdo que me mandaban a la Mercería Álvarez a por alfileres o cualquier otra cosa que necesitasen, son cosas que no se olvidan.
Durante el Festival Folclórico del año 1990 que se celebró en la Plaza de la Constitución se acercó a mí el entonces Romero Mayor D. Agustín Cebrián Velasco y me comentó que estaba valorando que entrase a formar parte de la Junta Directiva de la Hermandad de Romeros. Mi tío Félix Millán acababa de dejar la Junta Directiva y me preguntó si me gustaría entrar, mi respuesta fue que en principio sí me gustaría mucho, pero que lo tendría que comentar con mi madre y con mis hermanos.
Del día de la Romería ¿cuál es el momento más esperado?
Bueno, en el día de la Romería hay muchos momentos especiales y esperados, pero para mí hay tres momentos en ese día: cuando la imagen de la Virgen sale de su santuario a las seis de la mañana para ir hasta Su Ermita, es el momento de dar las gracias por otra Romería más; el segundo momento sería cuando la Imagen de la Virgen abandona su Ermita en el Bosque de la Herrería ya de noche, es un momento único, es el instante de pedir que todos estemos aquí el año próximo; y el tercer momento es cuando la Virgen llega a los Arcos de la Compaña para cantar la Salve, es el momento de recordar a todos los que ya no están con nosotros y que nos enseñaron a amar nuestras tradiciones.
¿Cuántos años llevas en la Hermandad y qué función vienes desempeñando?
Empecé a formar parte de la Junta Directiva en febrero de 1991 hasta el año febrero de 2007 y luego volví a formar parte desde enero de 2010 hasta la actualidad. He pertenecido a las Juntas Directivas de los siguientes Romeros Mayores: D. Agustín Cebrián Velasco, D. José Mª de la Cuesta y Rute, D. Manuel Montes García, D. Francisco González Garcimartín, D. José Ramón Luis-Yagüe Sánchez, D. Ángel Rodríguez Martín y D. Eduardo Fernández-Quejo Guisado. A través de los años he ostentando diferentes cargos dentro de la Junta Directiva, he sido Vocal, he sido Contador y Secretario, cargo que llevo ostentando desde el año 2011. En todas y cada una de las Juntas Directivas me he encontrado muy a gusto y de todas ellas he conseguido muy buenos amigos, ya que se crean muchos lazos de amistad. Desde estas líneas quiero mostrar todo mi agradecimiento a todos los miembros de las distintas Juntas Directivas a las que he pertenecido y tener un recuerdo muy especial para los que ya no están entre nosotros.
De todos los recuerdos que tendrás en esta etapa como miembro de la Junta ¿Cuáles dirías que son dignos de mención?
Bueno la verdad que durante tantos años formando parte de la Junta Directiva sí hay muchos momentos dignos de mención, pero solo citaré alguno de ellos: los actos del Cincuentenario de la Romería, para cuya efeméride se inauguró y se bendijo la Carreta nueva de la Virgen, también se comenzó a hacer la Ofrenda Floral; cuando en el año 2002 la Imagen de Nuestra Patrona recibió por parte del M.I. Ayuntamiento la Medalla de Honor del Real Sitio y las Hermandades de Romeros y Señoras de la Virgen de Gracia la Medalla de Oro; los actos del XXV Aniversario de la Coronación Canónica de la Imagen de la Virgen de Gracia, especialmente la Magna Procesión Mariana, en la que participaron diecisiete Imágenes Marianas desde el Convento de las Carmelitas Descalzas hasta la Lonja del Real Monasterio. Este acto fue muy especial para mí, ya que en esos días falleció mi madre y de verdad que el calor humano que recibimos mi familia y yo de todos los miembros de la Junta Directiva y de todas las Hermandades invitadas al acto no tiene nombre; cuando por motivo del Centenario del Convento de las Madres Carmelitas Descalzas, la Imagen de la Virgen procesionó en su carreta de bueyes hasta el mencionado convento; la Procesión del III Centenario de la Fundación de la Hermandad, bajando la Imagen desde la Pisada del Diablo hasta la Ermita de la Herrería con la Imagen vestida de Serrana; el día en que su Majestad el Rey Felipe VI concedió a la Hermandad de Romeros de la Virgen de Gracia el Titulo de Real Hermandad; cuando en el año 2022 se celebró el Hermanamiento entre las Hermandades de Señoras y Romeros de la Virgen de Gracia y la Hermandad de la Virgen de la Herrería de la Muy Leal Villa de El Escorial. También este año en la Ofrenda de Flores se vivirá un momento digno de mención como se verá ese día.
A nivel personal y familiar también hay momentos muy emotivos: cuando me concedieron la Medalla de Romero de Honor o la Medalla al Mérito Romero en categoría de Plata, o cuando a mi madre Mariana Silvia o a mi hermana Silvia Mª el Pergamino de Antigüedad en la Hermandad de Señoras o a mi hermano José Mª, el Título de Romero de Honor de la Hermandad de Romeros.
Hay muchísimos más recuerdos memorables, estos solo son una pequeña representación, pero sobre todo el mejor recuerdo es el haber trabajado en Honor a Nuestra Patrona y el poder haber trabajado con tantas personas, todas ellas han dejado huella en mí. Yo habré dado poco o mucho a la Hermandad, pero lo que yo he recibido de la Hermandad y de todos y cada uno de los miembros de las Juntas Directivas es inmenso y en momentos difíciles ahí han estado. Quiero mostrar mi agradecimiento a todos y cada uno de ellos.
Dentro de la Hermandad se producen relevos en su jerarquía ¿cada cuántos años?
Si la Junta Directiva se elige cada cuatro años, el Romero Mayor presenta su candidatura y se somete a votación. Hasta el momento actual no había un tiempo máximo que una persona podía estar en la Junta Directiva, pero en la actualidad el Arzobispado ha dado unas directrices en las que se indica que una persona no puede estar más de dos mandatos o diez años consecutivos en la Directiva, menos el caso del Romero Mayor que no podría repetir en su cargo el resto de las personas después de pasar un mandato fuera de la misma podrían volver a presentarse.
¿Cuánta gente hay menor de 25 años dentro de la Junta Directiva de la Hermandad?
En la actualidad la Junta Directiva tiene una media de edad un poco más joven, pero menores de 25 años solamente hay una persona con 19 años y varios que están en la treintena. En la Junta Directiva en la que yo comencé mi andadura era el más joven de todos y ahora soy ya de los más veteranos.
¿Os habéis planteado que en algún momento pueda producirse un vacío generacional o procuráis trabajar en ello?
Sí somos conscientes de este problema, que es un problema que creo que están sufriendo muchas Hermandades y Cofradías no solo del municipio sino de toda España en general. Por otro lado, nuestra Hermandad se encarga de organizar la Romería y en un día que todo el pueblo lo vive con mucho entusiasmo y no hay muchas personas que quieran ese día trabajar para organizar todo y que los demás disfruten, pero estoy seguro que alguna persona siempre hay y es más a raíz de la Normativa del Arzobispado deberán coger el testigo las nuevas generaciones.
Por otro lado, quiero decir que formar parte de la Junta Directiva no quiere decir que no se disfrute de la Romería, se disfruta, sí, y mucho, pero desde otra perspectiva, y sobre todo es un honor el trabajar en Honor a Nuestra Patrona y estar cerca de ella.




