Las plantas de los jardines de Felipe II

CARMEN LUENGO.-Teniendo en cuenta el desarrollo de nuestros jardines occidentales y las plantas que se usaron en cada momento, que aumentaba cada día con los viajes del ganado, los viajes para explorar nuevas rutas de comercio, etc. podemos pensar en tres periodos para determinar las plantas de cada periodo, teniendo en cuenta que de forma acumulativa las plantas del primer periodo también se usaron en el segundo periodo y todas ellas se utilizaron en el tercer periodo.
El primer periodo podemos iniciarlo en aquellos primeros Jardines Persas hasta el descubrimiento de América. El segundo periodo iría desde el descubrimiento de América hasta el siglo XIX, con el uso de todas aquellas nuevas plantas que llegaban del Nuevo Mundo. El tercer periodo, en el estamos, está marcado por descubrimientos botánicos gracias a los esfuerzos por aclimatar, seleccionar y mejorar las especies ornamentales, cosa que dio lugar a modas curiosas, como fue el cultivo del tulipán, cuyo origen se remonta a la antigua Persia de donde pasa Turquía y en el siglo XVI se introduce en Europa, dando lugar a la tulipomanía, creando la primera gran burbuja económica y una crisis financiera en los Países Bajos en el siglo XVII.
Vamos a ver alguna de las plantas utilizadas en los Jardines Renacentistas, antes de incluir las plantas de América.
Árboles y Arbustos de Hoja Perenne: este tipo de plantas eran esenciales para la estructura del jardín y para las formas geométricas, además de proporcionar un aspecto verde durante todo el año. Como ejemplo podemos citar:
Ciprés (Cupressus), muy usado para crear alineaciones y marcar avenidas, un símbolo clásico del jardín italiano; el Boj (Buxus), un arbusto principal para la topiaria para formar setos bajos que dividían los parterres; el Mirto (Myrtus) que era usado en setos y por su aroma; el Laurel (Laurus nobilis), árbol de hoja perenne muy apreciado; también se usarían la Encina (Quercus ilex), el Tejo (Taxus), que se usaba para la topiaria y setos; etc.
Plantas Aromáticas y Medicinales: que se heredaron del jardín medieval. Entre ellas podemos citas el Romero (Rosmarinus); el Tomillo (Thymus); la Salvia (Salvia); la Albahaca (Ocimum basilicum); la Lavanda (Lavandula); y tambien otras como el Orégano, el Hinojo, la Malva, etc.
Árboles Frutales y Ornamentales:
Entre los frutales utilizados por los jardineros de la epoca tenemos Naranjos y Limoneros a menudo cultivados en macetas para poder resguardarlos en invierno; el Granado (Punica granatum) o el Olivo (Olea europaea).
Flores: entre las flores utilizadas en el jardín Renacentista tenemos los Claveles (Dianthus), las Rosas (Rosa), los Lirios (Lilium/Iris) o las Margaritas (Bellis).
En cuanto a los descubrimientos de plantas en América parece que fue Hernán Cortes el primero que habló en sus cartas de la presencia en los jardines aztecas de plantas como el cacao y el tomate.
En España las primeras expediciones para descubrir nuevas plantas se realizaron en el siglo XVI. Fue Andrés Fernández Velázquez Laguna (Segovia,1510-Guadalajara, 1559), médico personal de Carlos I y de Felipe II, dedicado a la farmacología y a la botánica, quien creo una
gran colección de Herbarios de todos los lugares a donde iba para comprobar las prescripciones de Dioscórides.
Otro gran expedicionario de esta época fue Francisco Hernández de Toledo, enviado por Felipe II para dirigir una expedición científica a América. En enero de 1570 el rey le nombra “Protomédico general de nuestras Indias, islas y tierra firme del mar Océano”, partiendo en agosto de 1571 y regresando en 1577. Durante estos años vivió en Nueva España y formo una gran colección de plantas, 38 volúmenes de dibujos y notas. Era tan enorme la colección que Felipe II encargó la publicación de una versión abreviada. Por desgracia los originales desaparecieron en el incendio de 1671, la versión abreviada se publicó entre 1635 y 1651.
Todas estas plantas que venían de América, China, Turquía, etc., junto a las que llevaban siglos utilizándose en nuestro jardines desde aquellos jardines de Monasterios, Castillos y las plantas de los jardines creados en el sur de la península por los musulmanes, pensemos en los jardines de Córdoba, Sevilla o Granada, fueron utilizados en los Jardines Renacentistas de Felipe II.
Gregorio de los Ríos fue capaz de crear el primer libro de Agricultura de Jardines de Europa, en el que podemos ver que plantas consideraba adecuadas y como se deben cultivar. Es imposible incluir aquí todo ese catálogo, pero podéis verlos en la web, como separata del propio libro: https://jardineshistoricos.es/agricultura-de-jardines-de-gregorio-de-los-rios/
Puedo citar algunas plantas curiosas que siguen presentes en nuestros jardines: La Azuzena o Lirio, planta originaria de Siria y Palestina, que dio nombre a una orden de caballería llamada Orden de la Terraza o de las Azucenas, creada a mediados del siglo XI por el rey García Sánchez; pensemos también en el Girasol, originario de Centro y Norteamérica; el Pimiento y el tomate, con origen en América y que seguro que los jardines del Monasterio disfrutaron su presencia. Durante más de dos siglos, el tomate se cultivó principalmente como una planta ornamental o una curiosidad botánica, a menudo en ciudades como Barcelona y Valencia. Muchos europeos, incluyendo a los españoles de clases altas, lo consideraban tóxico o venenoso, debido a que pertenecía a la familia de las solanáceas, al igual que la belladona, y sus frutos verdes se parecían a los de otras plantas venenosas. Las clases más humildes, especialmente en el sur de España, comenzaron a comerlos a finales del siglo XVI y hasta hoy.




