Las piedras de La Manguilla

Carmen Luengo.- Cuando paseamos por el parque de La Manguilla llama mucho la atención la gran cantidad de grandes piedras que parece que se han colocado como parte del propio diseño del parque. No dejamos de estar en una zona donde el paisaje se ha ido formado por la erosión de rocas graníticas, encontrando bloques redondeados, bolos y otras formaciones rocosas, de forma habitual.
En nuestro caso estas piedras, más o menos alargadas y ancladas en el suelo, aparentemente ordenadas, nos hace pensar en otras épocas más antiguas, antes incluso de que los romanos estuvieran por aquí y pensamos en aquellos pueblos prerromanos que ocupaban nuestra península y también Europa, que tan populares hicieron el guionista René Goscinny y el dibujante Albert Uderzo, con las historietas cómicas de Astérix el Galo y su inseparable amigo Obelix, dedicado a fabricar menhires.
Parece que en otros tiempos esta zona escurialense fue, precisamente, un enorme Campo de Menhires y como tal lo encontramos señalizado en Google Maps.
En el año 2020, en la revista Cedex, se publicó una investigación de Luis J. Marco García y Jaime de Marco Mendívil, Profesores de la Universidad Politécnica de Madrid, en el que recogen datos muy concretos sobre estas piedras con el título “Monumentos megalíticos: El campo de menhires en El Escorial”.
Estos menhires deberíamos considerarlos como monumentos megalíticos, construcciones realizadas con grandes bloques de piedra, que pueden ser Menhires, Crómlech y Dólmenes.
El Menhir es la más simple, generalmente es alargada, parcialmente enterradas y que no suele estar tallada, con tamaño muy variable, desde el tamaño de una piedra normal a los 10 metros de altura.
En nuestro caso podemos hablar de un Campo de Menhires, puesto que son muchos, y en caso de que sigan un ordenamiento determinado, se tratara de una alienación.
Famosos son los alineamientos descubiertos en las Islas Británicas, países nórdicos, Francia y también Portugal.
Este Campo de Menhires de El Escorial estaría entre los monumentos megalíticos más importantes de España.
Según esta investigación ocupa más de 9 Ha, puesto que fuera de lo que es el actual parque se pueden ver numerosas piedras que pueden ser menhires y las construcciones adyacentes y las obras realizadas en el parque han debido suponer una gran expoliación de megalitos. Pese a todo se han contabilizado en la zona 131 menhires, desde rocas más o menos grandes, hasta monolitos de 175cm, abundando los de una altura alrededor de los 100 cm.
Las formas de los menhires son de distintas tipologías: estilizados, en laja, alentejada, agarbazada, piramidal, etc. Cada uno de estos menhires dispone de su ficha correspondiente, con su número de referencia, foto, coordenadas de posición, alturas tanto topográfica como del menhir, así como su perímetro. También se ha estudiado la actual distribución de los menhires existentes.
Si comparamos con el campo de menhires de Le Mènec en Carnac, en Francia, se supone que han desaparecido, por diversas causas, unos 500 menhires, aunque muchos de estos se encuentran en acumulaciones de menhires, en lindes de caminos, etc.
Estas alineaciones se supone que señalaban el lugar o un fenómeno astronómico, como salidas y/o puestas de sol en determinadas fechas, marcadas como los equinoccios o los solsticios. En nuestro caso existen una serie de menhires muy juntos, de distinto tipo de granito, que parece que señalan uno a la cumbre de las Machotas y otro a la cumbre de Abantos.
Estos lugares parece que están muy relacionados en toda Europa con los movimientos de los ganados. En sus largos viajes, los pastores señalaban determinados lugares de reunión. Posiblemente los pastores de los diferentes pueblos, en este caso seguramente vetones, se juntaban en determinadas fechas, y también podían reunirse con sus vecinos Carpetanos, para realizar determinados sacrificios a sus dioses.
Muy cerca de La Manguilla, tenemos otros lugares como la Silla de Felipe II o Canto Gordo, que de acuerdo con los trabajos la arqueóloga Alicia María Canto, se puede considerar un lugar sagrado, puesto que estos grandes peñascos, situados en lugares relevantes, que tienen una gran plataforma a la que accedemos por una escalera y que presentan oquedades de distinta forma, solían ser altares a las divinidades del lugar.
Otro lugar sagrado, de acuerdo al arqueólogo Jiménez Guijarro, es otra Peña Sacra, otro altar prehistórico, en este caso difícil de visitar por encontrarse en Las Radas del Tercio, una finca privada de El Escorial, muy cerca del cual se encuentra el Dolmen del Castrejón o Dolmen del Rincón.
Pasear por el parque de La Manguilla y sentir que paseamos por un gran Campo Megalítico, rodeado de lugares sagrados prehistóricos, dará un nuevo sentido a este parque escurialense. l




