La Granjilla “semilla de una villa”

Dibujo de José I. Cotillo Pérez de Villar.
LUIS VICENTE SEGOVIA MARTIN.- A principios de la segunda mitad del siglo XVI, el municipio de El Escorial y sus aledaños era un conjunto de chozas que servían de vivienda a pastores y labradores, formando pequeñas aldeas sin mucha infraestructura y escasos alojamientos, como las casuchas de la Fresneda en las que convivían moradores y animales.
En tiempo de construcción del monasterio de El Escorial y por orden del Rey, se formó un grupo de personas integrado por filósofos, religiosos y médicos, que examinaron y valoraron las cualidades del entorno, iniciándose así los primeros planes para el saneamiento y conversión de embalses; esta finca anteriormente denominada la Fresneda de 3.200 hectáreas fue comprada por Fray Juan de Huete. Existen indicios de que por entonces ya había numerosas charcas, estanques y represas, que ponían de relieve en el territorio un uso anterior del agua.
En esa época, las primeras referencias de estas zonas en la comarca, era común y en abundancia encontrar muchos encharcamientos en el lugar. De todos modos, esta variabilidad climática y el estancamiento de las aguas, se vieron favorecidos por los prolongados periodos de sequía que afectaron durante los decenios de 1560 – 1580, lo que demuestra la cambiante estacionalidad de este ecosistema.
La Granjilla como es conocida al día de hoy, e históricamente era denominada parque de la Fresneda, fue diseñada por Juan Bautista de Toledo, como arquitecto real elaboró en la zona un coto cerrado para el ocio del Rey y de los monjes Jerónimos, creando así parte de la denominada gran cerca de Felipe II, se encuentra rodeada de unos espacios naturales únicos y a una distancia de unos 3 kilómetros del casco urbano de la Villa de El Escorial.
El lugar estuvo relacionado a la monarquía hasta el año 1870, en el cual fue dividido en parcelas, Las Radas, Milanillo, Canalejas, El Dehesón entre otras, en virtud de la desvinculación de los monjes Jerónimos del monasterio de El Escorial.
Dichas fincas fueron subastadas, incluyendo el núcleo central de la Granjilla actualmente una finca histórica de 148 hectáreas, donde está situado el colectivo monumental renacentista, el cual siguió manteniendo este nombre.
El conjunto de monumentos ha conservado rigurosamente la estructura original hasta el presente, si bien, desde 1960 y 1965, la familia Aguirre Borrell propietarios del lugar, agregó nuevos componentes en el palacio de recreo. El espacio completa tres construcciones fundamentales alineadas e integradas, también estanques y jardines renacentistas.
Los cuatro estanques son dignos de valorar, están vinculados por una red de caceras secundarias del rio Aulencia. Se construyeron en 1566 y son distinguidos como, La Granjilla I (estanque de arriba), la Granjilla II, (estanque de la isla cenador Real), la Granjilla III (estanque de Neptuno – merendero Real) y la Granjilla IV (estanque de Abajo). El procedimiento de canalización parte de una cacera crucial, cuyo codo de registro esta ubicado junto al Molino Tornero, a 500 metros del Molino de Jade, toda la red fluvial suministraba la llamada máquina del agua.
Los jardines comparten su inspiración clásica y su énfasis en el humanismo, representando así una renovación cultural, reúnen numerosos elementos decorativos y estéticos, como celosías, fuentes legendarias, juegos de agua, cenadores de estilo tradicional, islas artificiales, pasillos y laberintos vegetales, destacando unas puertas que se comunicaban a unos caminos Reales.
La casa del Rey, era el palacio residencial de Felipe II, una de las edificaciones más antiguas de la Fresneda, comenzó a construirse en 1563, el mismo año en que se puso la primera piedra del monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
En la reforma efectuada en el siglo XX, fueron colocadas dos naves laterales, un pórtico y una terraza en la fachada posterior, con la que el diseño original quedó severamente modificado. Al lado de la casa del Rey, está situada la casa de las Trazas, que fue el gabinete del arquitecto Juan Bautista de Toledo.
La casa de los frailes, se reparte en tres núcleos transversales, mostrando un claustro típicamente herreriano, el convento fue edificado junto a la torre de Francisco de Avendaño, (que ya existía en la desaparecida aldea de la Fresneda), a la que se añadió a su construcción, dada la firmeza de su fábrica de piedra.
La Iglesia de San Juan Bautista, era la parroquia del poblado de la Fresneda, su estructura central fue derribada en 1569 y su altar mayor, fue conservado e integrado dentro de una nueva edificación, cuyo trazado fue diseñado por Juan Bautista, arquitecto renacentista, fue uno de los más sobresalientes de su época, con una inmejorable experiencia en urbanismo e ingeniería militar. Dejó prácticamente terminada la ruta de la Granjilla de la Fresneda con la Villa de El Escorial, la travesía hacia el monasterio de San Lorenzo de El Escorial y con el camino Real de Madrid, tampoco pudo ver terminada su gran obra el patio de los Evangelistas y los claustros menores del monasterio, su ayudante Juan de Herrera y posteriormente Juan Gómez de Mora terminaron el proyecto. Nació en 1515 y falleció en Madrid el 10 de mayo de 1567, a los 52 años de edad. La Granjilla de la Fresneda esta declarada bien de interés cultural, por la Comunidad de Madrid, y sitio de interés Histórico Natural por el Ayuntamiento de El Escorial. La Finca esta integrada dentro de la ruta Imperial de la Comunidad de Madrid, un itinerario turístico proporcionado por la consejería de cultura y turismo de esta Región, caminos seguidos por Felipe II, en sus desplazamientos desde Madrid hasta el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.




