La formación jardinera en tiempos de Felipe II

CARMEN LUENGO.- En el siglo XVI no existían escuelas donde aprender jardinería y la demanda de estos profesionales era muy alta en los nuevos jardines renacentistas que se estaban creando. Para resolver este problema Felipe II crea la primera red de formación jardinera, uno de los ecosistemas de aprendizaje más completos de Europa para jardineros.
El oficio se aprendía de varias formas: en los propios jardines reales, la escuela práctica mas importante; en los gremios urbanos de hortelanos; con los maestros extranjeros contratados por el rey, y en los Monasterios, en especial El Escorial, por su dimensión botánica y medicinal.
No existía un plan de estudios, pero existía un sistema con aprendices, oficiales y maestros, con sueldos diferenciados, que eran evaluados por el Veedor de Obras, lo que les permitía trabajar en los jardines más prestigiosos. Una autentica carrera profesional
En los Jardines Reales: Aranjuez, El Pardo, Valsaín, La Granjilla, El Escorial, se convirtieron en escuelas de aprendizaje. Los jóvenes entraban como mozos, aprendices o como oficiales menores, bajo la supervisión de un maestro jardinero. Cada Real Sitio era un laboratorio distinto. Un aprendiz que rotaba por varios de estos lugares adquiría una formación más completa que en muchas escuelas posteriores.
Aranjuez fue el centro experimental donde se realizaba la aclimatación de plantas, riego, frutales, y trazas geométricas. El Pardo fue clave en la gestión de la caza, los montes y la ordenación forestal. Valsaín en silvicultura y manejo de pinares. La Granjilla de La Fresneda fue fundamental en hidráulica, estanques, islas, huertas. El Escorial en botánica práctica y viveros.
Gremios urbanos de jardineros y hortelanos: Existían gremios de jardineros y hortelanos urbanos en Madrid, Toledo, Valladolid y Segovia. En ellos se aprendía a realizar injertos, podas, riego a manta y acequias, producción frutal, hortaliza y flor cortada. Muchos de ellos terminaban llamados al servicio real por su pericia.
Aprendizaje directo con maestros extranjeros: Felipe II trajo expertos extranjeros de Italia, Flandes y Alemania, maestros que actuaron de formadores internos. Con ellos alcanzaban la especialización necesaria en un área determinada. Entre los que podemos destacar a:
Francesco de’ Pacci (activo ca.1560–1575) de origen Italiano, fue maestro jardinero y técnico especializado en trazas geométricas y aclimatación de especies. Felipe II lo trajo para profesionalizar el diseño renacentista. Trabajo en los jardines reales de Aranjuez, La Granjilla, El Pardo y un poco en El Escorial. Introdujo las trazas geométricas italianas, cuadros, ejes, perspectivas, compartimentación y asesoro en aclimatación de plantas mediterráneas y ornamentales. Participó en la Formación de oficiales españoles, abriendo camino a la profesionalización de la jardinería.
Benedetto Trapassi (activo ca. 1565–1590), también de origen Italiano, fue el gran especialista en ingeniería hidráulica aplicada al jardín. Se considera el gran Maestro de aguas. Trabajo en La Granjilla de La Fresneda, Aranjuez, El Escorial, El Pardo. No era un jardinero de plantas, era el ingeniero hidráulico de Felipe II, experto en cómo el agua debía moverse, elevarse, filtrarse, distribuirse y embellecerse. Su función principal fue convertir los jardines reales en máquinas hidráulicas renacentistas.
En la Granjilla, su obra maestra, diseñó y organizó el sistema de estanques escalonados, las islas artificiales, los diques y canales que gestionan el agua de la sierra, y los desagües ocultos para evitar inundaciones, lo que convirtió La Fresneda en una de las mayores obras de ingeniería hidráulica del siglo XVI en España.
Junto a Pacci encargado de los trazos geométricos y Arbulo, responsable de la vegetación, formó el trío perfecto, incorporando el agua a los jardines.
Pedro de Arbulo (activo ca. 1555–1590), fue Maestro Mayor de los Jardines Reales de Felipe II, el gran coordinador de la jardinería de todos los Reales Sitios. Era el que mandaba, organizaba, formaba y decidía. Tenía una autoridad similar a un Maestro Mayor de obras, un veedor y un capataz general con responsabilidad técnica, estética y económica. Fue muy importante su colaboración directa con Juan de Herrera en obras de El Escorial y La Granjilla.
En La Granjilla de La Fresneda realizó el Control del bosquete renacentista, las islas y los parterres, la Gestión de la vegetación asociada a estanques y canales y la Coordinación con los maestros hidráulicos.
Fue uno de los principales formadores de jardineros en la corte, si hay una protoescuela, él la dirigió. Estableció el modelo profesional español de maestro jardinero.
Transmisión interna en el Monasterio: En El Escorial había huertas, jardines medicinales, viveros y botica con plantas singulares. Eran monjes los que los que cultivaban, experimentaban, mantenían herbarios y enseñaban los usos medicinales de las plantas. Un mozo de jardín asignado al monasterio recibía formación botánica básica.
Teniendo en cuenta todo lo anterior se puede entender que la estructura profesional de la época era:
Aprendiz o mozo de jardín: el que aprende poda, riego y manejo básico.
Oficial: especialista en manejo de parterres, injertos, frutales y plantas ornamentales.
Maestro Jardinero: se encargara del diseño, dirección de equipos y coordinación con arquitectos.
Maestro Mayor: el que realiza la supervisión general de todos los reales sitios.




