In memoriam: Lucien Castela, el artífice del Hermanamiento entre San Lorenzo y San Quintín

MARTA MARTÍN WORM.- El 12 de octubre de 2024, a los 89 años, falleció el humanista e hispanista francés Lucien Castela en Marsella. Sus cenizas serán depositadas en su querida Salamanca, a donde llegó como estudiante a los veinte años, el día 14 de abril en el Huerto de Fray Luis de León.
Su fallecimiento tuvo lugar el día de la Hispanidad, como si se tratase de un homenaje del destino y de un reconocimiento a su persona y a su pleno conocimiento y afecto del idioma, historia y cultura españolas, que hacían cuestionarse a quienes le conocían por primera vez si era un francés que hablaba y se sentía español o un español que hablaba y se sentía francés… Ambas aseveraciones podrían ser ciertas.
Lucien deja muchos amigos por toda España…y en El Escorial también, y no sólo deja amigos sino también el resultado de su querencia natural a conseguir el intercambio cultural y espiritual entre Francia y España, sus dos países.
No queríamos dejar pasar este momento sin recordar la importancia que tuvo para San Lorenzo, siendo figura clave en el surgimiento de la idea, el inicio de los contactos y en la consecución del Hermanamiento de San Lorenzo del Escorial y San Quintín.
Este Hermanamiento se materializó con motivo de la Celebración del IV Centenario de la terminación del Monasterio y los actos tuvieron lugar los días 9 y 10 de agosto de 1986.
Así reconoce Mr. Jacques Braconnier -Senador-Alcalde de San Quintín- en su discurso con motivo del primer encuentro entre los dos alcaldes de los dos municipios, el 10 de agosto de 1986, año del Hermanamiento, el papel destacado que tuvo Lucien en este Hermanamiento:
“Mes remerciements vont aussi à notre Conseiller Culturel auprès de l´Ambassade de France à Madrid, Monsieur Lucien Castela, qui nous a considérable,ment aidés les uns et les autres à concrétiser cette belle idée
Je sais que sa compétence et sa cordialité, ont beaucopu contribué à la réussite de ce projet
Le meilleur compliment qu´on puisse lui faire est qu´il soit le témoin de notre entente et qu´il puisse apprécier par lui-même le résult efficace de son travail”.
Traducción: “Mi agradecimiento también a nuestro Asesor Cultural en la Embajada de Francia en Madrid, el Sr. Lucien Castela, quien nos ayudó considerablemente a todos para hacer realidad esta maravillosa idea.
Sé que su competencia y su cordialidad han contribuido en gran medida al éxito de este proyecto.
El mejor elogio que podemos hacerle es que sea testigo de nuestra comprensión y pueda apreciar por sí mismo el resultado efectivo de su trabajo”.
Lucien entró en contacto con El Escorial de la mano de Pedro Martín, entonces conservador-aparejador del Monasterio. Se conocieron en 1986 en una exposición sobre el Monasterio con motivo del IV Centenario de su terminación que se celebraba en la Academia de Bellas Artes de Madrid y en ese momento nació la idea del Hermanamiento.
Desde entonces Lucien se hizo amigo de toda la familia Martín que venía a visitar con gran frecuencia en todos estos años, siempre acompañado de su compañera Christine, que precisamente fue quien tradujo al francés los folletos y carteles del Museo de Cocheras del Rey. También se llevó un recuerdo de El Escorial para siempre a su tierra francesa, un precioso cachorro de perro mastín escurialense que le hizo compañía y le siguió fielmente en sus paseos durante largos años y del que se decía que era bilingüe como su amo, pues ladraba tanto en francés como en español.
Lucien fue un gran maestro que formó a varias generaciones de hispanistas franceses y extranjeros en la universidad de Aix-en-Provence, tradujo a Ignacio Aldecoa, en los años 80 creó con la Unesco la red cultural Centro Universitario de la Romania, propició acuerdos audiovisuales y académicos entre Francia y España, promotor incansable de actividades culturales, de intercambios universitarios y artísticos, impulsor de la Mostra de Cine Mediterráneo de Valencia que le rindió un especial homenaje en 2017, organizador de exposiciones, conferenciante incansable y consejero cultural de la embajada de Francia en España y Argentina.
A los hombres hay que conocerles y recordarles por sus obras, y el papel de Lucien en la historia reciente de San Lorenzo tenía que ser contado para que se supiera. Era nuestra obligación como amigos suyos y escurialenses.




