Fernando Delgado, Secretario de la Asociación de Cazadores de San Lorenzo de El Escorial

ADRIANA RAMÍREZ FÉ.- La actividad cinegética en San Lorenzo como en El Escorial está incuestionablemente ligada a la elección, por parte del rey Felipe II, de este sitio para la construcción del Monasterio por tener esta tierra bosques, abundancia en agua y caza. Aunque ya no se caza como en el siglo XVI, esta actividad continúa siendo una práctica que contribuye al control de los ecosistemas y a mantener ese lazo cultural con las tradiciones. Sobre ella, hemos querido hablar con el secretario de la Asociación de Cazadores de San Lorenzo de El Escorial, Fernando Delgado. Fue creada en 2012 por iniciativa de un grupo vecinos que siempre habían cazado en el pinar y que, llegada la fecha, quisieron hacerlo de una forma regulada y controlada.
¿Con qué objetivo nace la Asociación de Cazadores de San Lorenzo de El Escorial?
Nuestra Asociación nace con el objetivo de reunir a personas amantes de la naturaleza y de la actividad cinegética. Desde el principio, hace ahora trece años, nuestra misión ha sido practicar una caza responsable y sostenible para contribuir a la conservación del medio natural de nuestro monte, promoviendo el respeto por el entorno y la fauna que en él habita y transmitir estos valores a las nuevas generaciones.
¿Cuáles son los requisitos para entrar a formar parte de la asociación?
Al principio, que estuvieran empadronados en San Lorenzo de El Escorial, pero ante el número de bajas -entre mayores que se retiran de la actividad y otras personas que se han ido borrando-, decidimos abrir un proceso a los no empadronados de hasta seis personas máximo, más que nada por un motivo de subsistencia de la asociación. Siempre bajo la premisa común de firme compromiso con la conservación de nuestro entorno, el respeto por la naturaleza y la pasión por una actividad tradicional que forma parte de nuestra cultura.
¿Cuántos socios tenéis en la actualidad?
Actualmente contamos con 40 socios -desde jóvenes que están empezando en el mundo de la caza hasta veteranos con décadas de experiencia-, que colaboramos activamente en programas de control poblacional, vigilancia del monte y, también, ofreciendo educación ambiental porque, realmente la caza en nuestro monte Abantos es más una idea romántica
por muchos motivos.
Entre otras cosas porque, a parte de cazar solamente cuando se abre una veda, en San Lorenzo de El Escorial el día de caza establecido son los jueves, lo que ya limita de por sí la actividad y, máxime, porque al ser un día entre semana gran parte de los socios están trabajando y otros ni siquiera cazamos más que cuando se organiza un gancho para la Asociación, que son dos veces al año.
Como el gancho cuesta dinero, porque conlleva unos gastos como el de montar las armadas etcétera, es el único momento en que, si no se cubre el cupo con los socios, se admite a gente de fuera que paga por lo que cuesta el gancho y ese dinero supone ingresos para la asociación.
¿Qué especies se dan en Abantos que puedan ser objeto de actividad cinegética?
En Abantos hay jabalí, venado, corzo, gamo; hay algo de muflón y, luego, especies como el zorro. También hay perdiz, conejos o palomas. Esto es un coto de caza mayor y menor. Pero, para que veas el volumen irrisorio de caza en el último recuento que hicimos de 2024 -dado que todos los años se tiene que hacer un informe de actividad y presentarlo al área de Medio Ambiente del Ayuntamiento-, se dieron caza a tres conejos, doce palomas, cuatro perdices, tres zorros, nueve jabalíes, tres corzos macho y tres corzos hembra. Lo que hablaba anteriormente: una idea romántica de la caza.
Vamos, que parece que salgáis más a cazar gamusinos
Insisto. Es una idea romántica, ¿por qué? Porque este monte es parte de mi vida, porque lo veo todos los días cuando me levanto y porque me ilusiona pasear por él, ver cómo está y cuidarlo. Sí, cuidarlo, porque también lo vigilamos y damos ávida cuenta de todo aquello que no veamos bien. Estoy hablando de zonas muy cerradas y tupidas por donde no pasa habitualmente nadie más que los que seguimos el rastro de un animal, y eso pese a que en Abantos ves gente andando a todas horas y por casi todos los sitios, hasta el punto de no dejar a las especies tranquilas, que terminan buscando refugio en estas zonas difícilmente accesibles.
¿Qué calendario de caza tiene marcado la Comunidad de Madrid?
La temporada general comenzó el miércoles día 8 de octubre y termina a finales de febrero. A partir de ahí, en San Lorenzo de El Escorial solo se puede cazar los jueves. En un coto normal de caza serían jueves, sábados, domingos y festivos. Aquí solo se puede cazar los jueves, y siempre y cuando no sea festivo. Quiere decir que tenemos cuatro días al mes para cazar, si no es festivo. Por cuatro meses, 16 días. Si uno cae en fiesta -este año Navidad cae en jueves-, ese día tampoco se puede cazar. ¡vamos!, que tenemos doce días de caza efectiva.
Luego está la caza del corzo con precintos, que son autorizaciones concretas en que se nos autorizan tres machos y tres hembras. Entre veda y media veda tenemos de abril a septiembre, que es cuando las hembras ya han parido. Se podría cazar más pero hemos querido acotarlo incluso más que lo que había anteriormente establecido, entre otras cosas, porque estamos muy concienciados con la presencia humana en el monte.
¿Qué hacéis cuando en día de caza veis que hay gente ha hecho caso omiso a los carteles?
Pues lo lógico. Ponemos todo lo que está a nuestro alcance para que no haya ningún problema. Tenemos señalizados todos los cotos y cuando se está en temporada de caza, además, también señalizamos que el jueves es día de caza en todo los accesos al coto. E incluso cuando hacemos los ganchos balizamos todo. Y, pese a eso, sabemos que hay gente andando por ahí. La gente no tiene cultura o no tiene conocimiento de lo que pasa. Y no puedes hacer nada. Te acercas a ellos y les preguntas que por dónde han entrado y te contestan que por la puerta esa. ¿Pero no ha visto usted un cartel que ponía? Y te contestan sorprendidos ¡Ah, pero es aquí! Sí. ¿Y qué hago? Pues vaya usted para allá, porque aquí hay gente disparando con rifles. Que es verdad que no tiene por qué pasar nada, porque no se va a disparar a nadie; pero los accidentes ocurren y hay que tener cuidado. Luego están los que directamente te insultan y te llaman asesino, cuando no tienen ni idea del beneficio de la caza en el equilibrio de los ecosistemas.
¿Qué les dirías a las personas para disuadirles?
Pues lo que les digo a mis familiares y amigos que salen al monte. Que lo hagan todos los días menos el jueves y que hay mucho más monte y entorno natural para sacrificarse un día. Y vuelvo a decir, nunca pasa nada y nadie quiere que pase nada, pero se puede producir un accidente. Mira yo pierdo piezas, y no me importa, si no tengo la seguridad de dar en la diana, porque el alcance de un rifle es de kilómetros y entre la maleza no ves más allá. Ya no te digo en temporada de setas que se agachan y se levantan. Por eso mi recomendación es esa. O eso, o que vayan silbando o canturreando aunque espanten la caza, pero que les podamos detectar. Un accidente de este tipo, que se producen y los hay muchos en monerías entre cazadores, es espantoso. Nadie en su sano juicio desea esto. Matar a alguien accidentalmente tiene que ser espantoso.
¿Existe una legislación específica?
Evidentemente y si cazas la tienes que conocer y, por supuesto aplicar. No conocer la ley no te exime de cumplirla, Articulo 6.1 del Código Civil. Y además, todo cazador para obtener licencia de caza requiere de unos trámites administrativos previos. Tenemos que tener un reconocimiento médico para poder sacarnos el permiso de armas, tenemos que sacarnos el permiso de armas, un examen para sacarte el permiso de armas, un examen para sacarte la licencia de caza. Tienes que tener el permiso del COTO para cazar ahí, o sea, tenemos un seguro de responsabilidad civil individual y otro del COTO. De papeles tenemos todo lo que quieras.
Este año se han visto jabalíes en áreas urbanas tanto de San Lorenzo como de El Escorial ¿Tenemos sobrepoblación de jabalíes en la comarca escurialense?
En Abantos no hay mucha superpoblación de jabalíes porque tampoco tienen mucho que comer. Pero sí que es cierto que los hay en abundancia porque lindamos con fincas en que, efectivamente, sí tienen qué comer y cuando no les llega para todos, se desplazan.
Y cuando pasa esto ¿se requiere de vuestra acción?
No. Hace relativamente poco, entraron en el perímetro del Hospital. Nosotros pedimos hacer esperas, aguardos para quitar ejemplares. Si quitas tres, pues son tres menos en circulación. Pero vamos más allá. Mira, el animal es huidizo del hombre. Los animales detectan la presencia humana y si es en grupo y durante días buscarán la comida en otros sitios donde no intuyan riesgo. Y con el lobo pasa lo mismo. El lobo no es una amenaza para el ser humano; no va a atacar a un hombre, pero sí puede generar pérdidas de cabezas de ganado o, incluso, de perros que se pierdan por el monte, como ya ha pasado y recientemente. Pero el jabalí, es otro cantar. El jabalí sí puede atacar al hombre y con eso hay que tener mucho cuidado. En cualquiera de los dos casos, creemos que los aguardos sí podrían ayudar a disuadir.
Sí tenemos conocimiento de que se están dando ejemplos de superpoblación en otros puntos cercanos, y si no se actúa se irá extendiendo a otras zonas
¿Algún ejemplo?
Ahora mismo existe un problema grave con los venados. Collado Villalba está colmado de venados; aquí hay fincas que han duplicado el número de ejemplares. ¿Sabes qué puede pasar con eso? Pues lo mismo que pasó hace unas décadas en la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama. Tras extinguirse los ejemplares de cabra montés a principios del siglo XX por una falta de normativa, se inició a finales de los 80’ una campaña de repoblación en la zona de La Pedriza y la Cuerda Larga. De ahí pasó a ser superpoblación por la prohibición de la caza deportiva.
¿Y cómo se está llevando a cabo este descaste?
Hasta donde yo sé, en una primera fase con caza por personal autorizado, lo que no deja de ser caza, y esto no está suponiendo más que un gasto a la Administración, cuando ese equilibrio necesario podría aportar ingresos con la caza deportiva. Es la hipocresía pura y dura de ese ecologismo politizado que, por otro lado, no vela por la calidad de vida de esos animales -alimento, enfermedades…-, ni les importa la erosión del suelo y sus consecuencias, ni la cubierta vegetal diezmada, ni el desplazamiento de otras especies. Este ecologismo extremo pretende que la naturaleza viva sola y la naturaleza no puede vivir sola; el hombre está para adecuar la naturaleza y para hacer que la naturaleza sea benigna para él y para la propia naturaleza. Con la declaración de Parque Nacional, 2013 creo, se hace a través de capturas selectivas, que no son públicas.
¿Crees que existe cierto desconocimiento de lo que es el mundo rural y las actividades agropecuaria y cinegética?
Creo que estamos en el mundo de la información. Hay mucha información y de acceso tan fácil. Pero, pese a que ya se está viendo más información de este mundo en canales y redes sociales, lo cierto es su penetración ha sido lenta. Y con respecto a nuestra actividad, la información más generalizada es la paz y, en este sentido, Bambi ha hecho mucho daño. La naturaleza no es Walt Disnay. La naturaleza no es Bambi. Lo que hay en la naturaleza son animales salvajes que se defienden y si tú los dejas a su libre albedrío, se hacen contigo. Y lo pudimos comprobar durante la Pandemia en que se veía abundante fauna campando a sus anchas por carreteras y áreas de población, donde antes era impensable.
¿Qué se hace con estos animales?
No sé lo que se hará en este caso, lo desconozco. Pero supongo que se intentarán trasladar a otras áreas, donde sean reclamadas. Lo importante es que se está haciendo dentro de un Plan de Gestión. Pero también sé que en otros lugares sin salir de la región se llevan a cabo sacrificios. En cualquier caso, al final al animal se le somete al mismo estrés que dándole caza estando libre.




