Escena Escorial, Festival de Artes Escénicas, tercer festival en el Teatro Auditorio en este 2026

La Fundación Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (ORCAM) presentará en San Lorenzo de El Escorial la primera edición de Escena Escorial. Festival de Artes Escénicas, que tendrá lugar el 17 de abril a las 11 horas en el Teatro Auditorio, en el que estarán presentes el consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco Serrano, la gerente de esta fundación, María Antonia Rodríguez, así como la directora artística de este teatro y directora titular y artística de la ORCAM, Alondra de la Parra.
Una nueva iniciativa con la que se da continuidad al compromiso adquirido por la Comunidad de Madrid de dotar a este espacio de las artes escénicas –que este 2026 celebra su vigésimo aniversario– de un contenido de excelencia y con ello favorecer el desarrollo socioeconómico y cultural de este Real Sitio.
Una iniciativa que se suma al Festival de Verano, que arrancó hace dos años, y el Ciclo ORCAM que con motivo de este aniversario arrancó el pasado mes de marzo y concluirá en diciembre, y que el próximo mes de mayo contará con otras dos actuaciones de la orquesta residente: Viva Madrid, el día 16, un Concierto Especial de Zarzuela.
Una invitación para desempolvar los trajes de chulapos y los mantones de manila, para disfrutar un paseo por las zarzuelas que van desde Barbieri a Chapí, pasando por la obra de Bretón a Federico Chueca, en un programa que enlaza verbenas, preludios y pasacalles cargados de sabor madrileño. El barberillo de Lavapiés, La verbena de la Paloma o La revoltosa —entre otros títulos—, devuelven a la escena el bullicio de patios y plazas, donde la zarzuela hizo de la calle su mejor escenario.
La siguiente cita llega de la mano de la Joven ORCAM (JORCAM) el día 5 de julio, en el concierto Brahams y Shostakovich frente a la sinfonía, con la Segunda sinfonía de Brahms, escrita en el luminoso re mayor, en la que el compositor despliega un equilibrio clásico y un lirismo sereno que contrasta con la tensión de su predecesora y, frente a ella, la Novena de Shostakovich —compuesta en 1945 tras la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial— con la que el compositor sorprendió por su brevedad, su plantilla orquestal contenida y un carácter inesperadamente distanciado del monumento triunfalista que muchos aguardaban. Dos miradas contrastantes sobre la tradición sinfónica.




