Entrevista Con Mónica del Campo, presidente de la Junta de Cofradías

En su primer año de presidencia llovió, este año, como una sanlorentina más, mira al cielo para que en esta Semana Santa luzca el sol
ADRIANA RAMÍREZ FÉ.- El mes de abril llega con una cita en el calendario por todos esperada: la celebración de la Semana Santa, con los días 17, 18, 19 y 20 marcados como festivos. Algunos vecinos aprovecharán para viajar, otros se quedarán a pasar estos días en casa y, sin duda, serán muchos los madrileños que visiten el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial para disfrutar de una fiesta que es de Interés Turístico Regional.
Lo que está claro es que, como todos los años, en todas las ciudades en que se celebra la fe cristiana, las plegarias se dirigirán al cielo para que no llueva, al menos, en la salida de las procesiones. Nadie está exento de ello. El año pasado así sucedió. Un año en el que, además, se estrenaba como presidente de la Junta de Cofradías Mónica del Campo. Con ella hemos querido hablar de la pasada y de la pasada Semana Santa de San Lorenzo de El Escorial
Cuéntanos un poquito, ¿Cómo empiezas a formar parte de la Semana Santa sanlorentina y en qué momento te pones al frente de la Junta de Cofradías?
Ser cofrade de la Semana Santa sanlorentina es para muchos gurriatos una herencia familiar porque han sido nuestros abuelos y padres los que nos llevaban a ver las procesiones o entrabas de niño, junto a ellos, a formar parte su cofradía o hermandad. En mi caso, he sido cofrade del Santo Sepulcro desde la infancia; desde que arrancó la Semana Santa. Pero solo conocía a mi Hermandad y poco más, y tampoco en profundidad pese a que llevo 40 años en ella. Eso, hasta que, de repente, sin esperarlo, me ví posicionada en el centro de todas, cosa que me ocurrió en septiembre de 2023.
Tu primera Semana Santa como presidenta fue la pasada, en que la lluvia hizo estragos, creo recordar, y hubo críticas por la supresión de la procesión del Viernes Santo.
Sí, sí, sí, yo también lo recuerdo y no se me olvidará nunca. ¡Qué lástima de Semana Santa, sí! Es una pena que llueva porque al final son muchos meses de preparación y el esfuerzo de muchas personas siempre. Así que, ya si llueve, es el desastre mayor que uno puede tener como estreno en el puesto.
Pero no se entiende el conflicto que generó, porque no creo que nadie quisiera que lloviese.
Sucedió que la gente decía que la Junta de Cofradías había suspendido la procesión de Viernes Santo sin esperar, sin consultar
, cuando es una votación a mano alzada entre las diez personas que tenemos voz y voto. Es decir, los siete Hermanos Mayores y las tres personas de la Junta Directiva -presidente, secretario y vocal-, y, siempre, previa puesta en común, por supuesto, con la máxima autoridad religiosa, que es el párroco y consiliario de la Junta de Cofradías. Pero es verdad que al final este puesto en el que estoy, cuando hay críticas o reconocimientos, focalizan en la Presidente, es inherente al cargo y hay que asumirlo y aceptarlo desde el primer momento. Créeme que no hay nada más triste para la Junta que tener que suspender una procesión.
No se nos puede escapar que las tallas y los tronos que procesionan, son madera y muchos van recubiertos con pan de oro.
Sí. Muchos son verdaderas obras de arte. Entonces no puedes arriesgarte a que la lluvia destroce una imagen que puede ser irrecuperable. Reparar el pan de oro de un trono puede costar miles de euros: imagínate reparar todos los tronos que salen en procesión el Viernes Santo, como pudo ocurrir el año pasado. Sólo el mantenimiento adecuado para luchar contra el inevitable paso del tiempo, cuesta muchísimo dinero. Un caso fehaciente de lo que digo es lo acontecido con la imagen de Ntra. Sra. de la Piedad y uno de los motivos de su deterioro han sido las mojaduras. La Junta de Cofradías es titular y custodia de la mayoría de las imágenes y muchos de los bienes de todas las cofradías. Hay alguna que no, que pertenece a las propias hermandades o cofradías, pero la mínima parte. Entendemos que son decisiones controvertidas, pero suspender cualquier procesión nos duele a todos. Realmente, tuvimos la suerte que procesionaron todas las hermandades y cofradías de manera individual como estaba programado, porque no llovió y no hubo que suspenderlas. Pero las de la Junta de Cofradías, que son Viernes Santo y Domingo de Resurrección, sí.
Ésta es ya tu segunda Semana Santa y, se suele decir que la experiencia es un grado. Supongo que este tema estará ya más consensuado.
Efectivamente. Hemos hecho un protocolo para suspensión de procesiones porque, paradójicamente, no existía. Y lo hemos hecho desde la serenidad y el consenso. De esta forma queda regulado cómo suspendemos las procesiones, cuánto tiempo esperamos y en qué condiciones tenemos que hacerlo. Así, en un momento de tensión con todos los cofrades y todas las bandas aquí, pues no hay que tomar decisiones. Se lee el papel y lo que diga el papel es lo que se hace. Y, aun así, la responsabilidad te carga porque no deja de ser una celebración muy esperada por los vecinos que, además, está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional que llena las calles de San Lorenzo de gente que quiere disfrutar de las procesiones y que es un elemento dinamizador de la economía del municipio.
En la misma línea, se produjeron cambios en la programación y recorridos. ¿Se mantienen?
Desde hacía años, todas las procesiones salían un día cada una. Excepto Nuestra Señora de la Soledad y Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, que son hermandades pequeñas en número de hermanos que una salía el jueves y otra salía el viernes de Dolores, y decidieron hace años salir juntas el viernes por darle un poco más de empaque al desfile procesional. El Nazareno salía en el sábado, Nuestro Padre Jesús Caído el domingo, el Santo Cristo el lunes, la Piedad el martes y Santo Sepulcro el miércoles. La sociedad ha cambiado, hay menos afluencia de cofrades y visitantes, y lo que se empezó a fraguar en el año de la pandemia (2020) fue darle una vuelta a los desfiles procesionales, juntando procesiones. No fue idea mía ni mucho menos, la última palabra la tienen los Hermanos Mayores en consenso con la autoridad religiosa pero, en cualquier caso, a mí la idea me pareció acertada y la reforcé desde el primer momento. Así, el sábado procesionan Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Señora de la Soledad y Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, el domingo no se juntan, pero sí que procesionan con media hora de distancia Nuestro Padre Jesús Caído y el Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Lunes y martes no hay procesión. Y el miércoles procesionan Nuestra Señora de la Piedad desde el barrio del Rosario y el Santo Sepulcro desde el Monasterio hasta el centro, para encontrarse y subir juntos hasta la parroquia.
¿Resultaron efectivos los cambios?
Sí se notó que en los encuentros había más gente congregada. Estos desfiles profesionales van a ser iguales que los del año pasado y, si bien es cierto que se produjeron ciertos desajustes horario entre ellos porque no se tenían bien precisados los tiempos en que cada paso iba a tardar en realizar el itinerario, sí se han ajustado más los recorridos y los horarios para que se encuentren a la par. Pero insisto en matizar que éstas son decisiones de los Hermanos Mayores. Aquí la Junta de Cofradías puede opinar, pero no decidir.
En cualquiera de los casos, cuando alguien se mete a organizar un evento como la Semana Santa, nadie cree que se haga o se haya hecho de mala fe…
Así lo entiendo. No hay que olvidar que no se trata ni de la Junta de Cofradías, ni de las hermandades… La Semana Santa es lo que es: una expresión pública de fe, en palabras de nuestro párroco, Padre Miguel Gómez, OSA. Y eso tiene que estar por encima de todo. No creo que haya nadie -defiendo la gestión de los Hermanos Mayores y Juntas de Cofradías anteriores-, con el trabajo que esto da, que venga aquí a destrozar nada. Más bien, todo lo contrario. Las decisiones podrán ser acertadas o equivocadas, pero que la mejor de las voluntades va en ellas, estoy completamente segura, ¡completamente! Otra cosa es que haya quien no entienda que esta no es una fiesta popular pagana, esto es una fiesta religiosa. Lo que está claro es que todos queremos el mayor esplendor de la Semana Santa, sin olvidar la ley motive de esta fiesta cristiana, que es la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
¿Cuándo empezáis con los preparativos?
La Junta de Cofradías siempre espera, por respeto, a que se celebre la Romería de la Virgen de Gracia. Unas semanas después ya estamos abordando a los comerciantes y hosteleros, a finales de septiembre o principios de octubre, para comenzar a recaudar fondos para el programa de la Semana Santa. Y es muy intenso en determinados meses del año hasta que ya tienes todo lo que se va a hacer más o menos encauzado. Desde fuera todo parece mucho más sencillo. Son muchas horas las que se invierten por parte de las cofradías y las hermandades, pero también voluntarios con nombres y apellidos e incluso personas de forma anónima- Y en las semanas víspera de la celebración, esto es un hervidero de gente queriendo ayudar. Muy necesaria y bienvenida toda colaboración y en nombre de todos los que conformamos la Junta de Cofradías, nuestro agradecimiento más sincero a todas esas personas generosas.




