Entrevista con José Soria Laborda, Presidente Asociación de Comerciantes y Empresarios de El Escorial

ADRIANA RAMÍREZ FÉ.- El Escorial ha contado siempre con dos tipos de población: la de residencia y la de veraneo, si bien es la primera la que mayor cambio ha experimentado, sobre todo a raíz de la Pandemia, en que muchas familias, y muy jóvenes, han descubierto la Villa como el lugar ideal para fijar sus residencias. Aunque esto debería incidir proporcionalmente en el crecimiento comercial, lo cierto es que su tejido empresarial -autónomos y Pymes, principalmente-, tienen difícil subsistencia frente a grandes superficies y la cercanía a Madrid. Para conocer el presente del tejido empresarial y conocer las acciones que les garantice un futuro, hemos querido entrevistar al presidente de la Asociación de Empresarios de El Escorial, José Soria Laborda.
¿Cuándo y por qué nace la asociación?
Cuando me establecí en El Escorial hará unos doce años había unas asociaciones anteriores que se habían diluido en el tiempo y en el espacio y que, realmente, ni siquiera se han disuelto todavía. Después de algunos años, me di cuenta de que la cosa no arrancaba, que había mucha diferencia entre unos comercios y otros, así que entre unos cuantos decidimos analizar la situación y empezar a tomar decisiones para su dinamización a través de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de El Escorial.
¿Con qué idea?
De entrada, con la idea de intentar agrupar el máximo de comercios y empresas y, por otro lado, analizar entre todos las carencias y las virtudes que tenemos e intentar explotar las dos de alguna manera, con políticas un poco diferentes al resto de las asociaciones.
¿Por ejemplo?
Nosotros, por ejemplo, no cobramos una cuota y el motivo es que si somos empresarios tenemos que generar nuestros propios recursos y hasta el día de hoy es una realidad. Prueba de ello es que somos una de las pocas asociaciones, por lo menos de la Sierra, que tiene un superávit alto.
¿Con qué perfil de empresarios os encontráis?
Autónomos y pequeñas empresas, principalmente, de variados sectores: ropa, sobre todo peluquerías. Lo que no hay mucho, no sé por qué, son empresarios de la alimentación. En general, es un negocio poco evolucionado en áreas tan importantes hoy como la informatización y las tecnologías.
¿Qué objetivos os habéis marcado?
El primer objetivo, que es fundamental, es que el comercio local se siga manteniendo y tenemos varios problemas. El primero y principal no es Amazon y demás historias, no. El primero es la falta de relevo generacional. La mayor parte de los empresarios somos mayores. Luego, otra cosa muy importante, es la no digitalización de la mayor parte de los comercios. Que por distintos motivos -primero por ese pánico que se tiene a estas máquinas y, por otro, porque todas estas ayudas que hay para la digitalización de las empresas, las personas mayores o no se las creen o les da miedo.
Por último, las grandes superficies online y, también, las grandes superficies que tenemos alrededor. Y bueno, esos son algunos de los problemas más importantes y acuciantes que tenemos en este momento. Y entendemos que las grandes superficies dan empleo y precios más competitivos y que el consumidor lo tiene todo más a mano. Pero si el consumidor quiere conservar el comercio local, estaría bien que fuera con la acción de sus compras por su parte y por la nuestra, por supuesto, haciéndoselo más atractivo.
A este respecto ¿Qué iniciativas ha puesto en marcha la asociación?
Hemos tenidos varios intentos para contribuir a la dinamización y para conservar la tradición comercial, cada vez más en riesgo. Se pusieron en marcha algunas tales como una tarjeta con descuentos para mayores, tanto en San Lorenzo de El Escorial como en El Escorial. También se habló de hacer un centro comercial abierto entre los dos pueblos, pero ahí se quedó la idea. Y hacer un centro comercial abierto estaría muy bien, porque lo tenemos todo cerca, está todo a mano, nos conocemos todos y más si nos damos a conocer porque, no por presumir, pero nuestra asociación hace unos eventos impresionantes que llenan el pueblo de gente y cuando se hacen cosas obtenemos récord de ventas.
Tenemos con carácter anual la Feria de la Cerveza -que surge de la iniciativa privada de uno de nuestros empresarios y que nosotros financiamos-, que es un éxito de convocatoria y que deja beneficios a la asociación y al sector empresarial. También es un éxito de participación la Feria de la Salud. Tal es así, que este año se ha ampliado en días y por ella han pasado miles de personas que, del pueblo o no, habrán consumido en algún establecimiento, bien sea de hostelería o del comercio local. Pero también, organizamos otras pequeñas acciones, como es la exhibición en las calles del centro de los trabajos de los niños de nuestros centros escolares, cuyas familias -padres, tíos, abuelas, primos-, vienen a verlo y aprovechan para merendar o tomar algo, o aprovechan para realizar alguna compra.
Estas son las cosas que podemos aportar. Y obviamente, no nos podemos comparar con San Lorenzo, al que el turista llega per sé.
Pero sí tenéis un gran patrimonio ambiental.
En este sentido, también estamos trabajando para fomentar este turismo, sobre todo porque tenemos la Cañada Leonesa Occidental atravesando parte de nuestro entorno, que bien se podría explotar como ruta cicloturista con unas guías sobre qué ver, dónde parar a descansar, consejos. De hecho, estamos pensando de cara al año que viene, por San Bernabé, organizar una buena marcha del estilo a la “valvanerada”, que es todo un evento en el que participan cientos de personas llegadas de todas partes. ¡Hasta podríamos incluir El Escorial en el camino de Madrid a Santiago de Compostela! Lo vamos a intentar, empezando por aspirar a que el que el Congreso de Asociaciones del Camino de Santiago se haga en El Escorial. Todas estas cosas, también proyectan El Escorial como destino.
Has mencionado anteriormente que el comercio local no tiene relevo generacional. ¿Qué pasa con los jóvenes?
La mayoría tienen otros intereses. Pero en ellos también pensamos. De hecho, hace un tiempo el Ayuntamiento cedió un espacio en el edificio de Correros, para crear un Semillero de Empresas. Sabemos que es complicado pero nuestro objetivo sería que pequeñas o medianas empresas, especialmente las tecnológicas, pudieran establecerse en El Escorial, porque contribuiría no solo a la generación de puestos de trabajo directos, sino también indirectos. Es un coworking, que es pequeño pero que tiene acceso a internet gratuito y también se ahorran la electricidad, del que los emprendedores pueden hacer uso.
Queremos que nuestros hijos y nuestros nietos puedan seguir viviendo en El Escorial, puedan seguir haciendo su vida aquí y no que solo vengan a su pueblo a dormir, dejando de consumir en él y al final desaparezca como tal y se convierta en un ente que no es un pueblo. El pueblo tiene que poder conservar su identidad.




