Entrevista con Javier Santamarta Del Pozo: Jornadas de la Leyenda Negra, un legado extraordinario a San Lorenzo

Enrique Garza Grau.- Javier Santamarta: divulgador histórico, politólogo y escritor afamado. Los tres palos los ha trabajado intensamente. Me voy a detener en la mujer más deseada por los escritores: la Tercera de ABC. Una sección que ha compartido con figuras como Camba, Fernández Flórez, Pemán, Foxá, Albiac o Azorín. Resulta que nuestro gurriato de adopción escribe allí como quien se come una decena de churros con denominación de origen.
La última, y no por ello menos importante, es Leonor IV de España, precedida por obras como Es la guerra, estúpidos, Yo soy el régimen, Es tiempo de héroes, Blas de Lezo es mío, 15M: mucho más que Podemos o La perra de Sarajevo. Cuatro de estos títulos son excelentes ensayos, escritos con un lenguaje directo y un estilo british sin petulancia —si es que eso existe.
Siempre estuvieron ellas, uno de sus libros más destacados, reivindica el papel de la mujer en hitos históricos y culturales acaecidos en España. Me encanta cómo lo inicia: “No soy mujer. Nadie es perfecto”. Santamarta en estado puro. Otro título, Siempre tuvimos héroes, rescata a personajes como Fidel Pagés, Balmis, San Francisco Javier o la Escuela de Salamanca.
Entre sus ensayos destaca también Fake News del Imperio Español. No sé si es el más celebrado por los lectores, pero es como ese hermano pequeño que debe estar por casa trasteando en todo momento. El más reciente, Historia de la I República, “la gran desconocida”, es un libro tan ameno como riguroso en su tratamiento histórico.
No podemos hacer el semblante del gran Santamarta sin mencionar su obra escurialense: las Jornadas de la Leyenda Negra, que ya van por su séptima edición y están llenando el municipio de turismo cultural. Sin duda, un legado extraordinario de Javier a San Lorenzo de El Escorial.
Por último, nuestro vecino se ha ganado el respeto y el cariño del gran público aficionado a la cultura “o simplemente interesado por la política” gracias a su participación en el programa Es la mañana. Fin de semana, donde ha dejado testimonios memorables en su sección, como: “Ana de Mendoza: cortesana y poderosa”, “Torcuato Fernández Miranda, arquitecto de la democracia”, “Francisco Franco, ¡chupito!”, “Centauros del Rif”
y muchos otros capítulos que han llenado los vagones del tren de Santamarta de gracia y cultura.
¿Qué hace un divulgador histórico y polifacético como tú en un pueblo con tanta historia?
Vivirla. Ser parte de un lugar con tanta magia (¡mitos y tópicos aparte!) como el Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, es un lujo por más que pueda resultar manido. Y habiendo vivido a lo largo de mi vida en lugares con muchísima Historia, pasear por la Lonja, por ejemplo, te hace sentir que la estás viviendo. Que no estoy paseando sobre ruinas o glorias pasadas. Para nada. Es un lugar vivo y con un magnetismo igual que con el que se encontrara Felipe II en la segunda mitad del XVI.
De los personajes que han andado por los pasillos del Monasterio, ¿con cuál te quedarías? Y, ¿qué hecho histórico te habría gustado vivir aquí?
La influencia de Felipe II es tan enorme, que parece que no podríamos citar a otro personaje que no fuera él. Pero para mí sin duda que tengo que citar a Benito Arias Montano, un extremeño educado en la universidad de Alcalá, la Cisneriana, y que sería uno de los mayores exponentes en el tan mal conocido y peor citado Concilio de Trento. Felipe II le nombraría su capellán pero, sobre todo, el rey bibliófilo le encomendó la joya de la corona del Palacio Monasterio sanlorentino: la biblioteca. Y desde 1577 fue quien gestionó ese patrimonio ingente que nos ha llegado a nuestros días.
“Yo no soy mujer. Nadie es perfecto” (Santamarta, dixit): ¿por qué te fascinan los personajes femeninos?
No sé si va a sonar a tópico o a políticamente incorrecto, pero lo normal es que a un hombre le fascinen las mujeres. Y aún más que tus primeros referentes sean femeninos, pues no podemos olvidar el papel de las madres a la hora de la crianza. Mi caso no creo que sea diferente del de muchos hombres, y es por eso por lo que quise hacer ese homenaje a mujereres tan dispares, tanto en épocas como en oficios, en Siempre estuvieron ELLAS, con una simple dedicatoria: «A mi madre. Mujer».
¿Cuál dirías que es la más cruel de las fake news contra España nacida de la Leyenda Negra?
Seguramente la que nos ha hecho creernos a nosotros mismos que somos un país atrasado, una nación bárbara, alejada de la ciencia y la modernidad. Nada más falso. Pero que ha calado en el imaginario colectivo de todo un pueblo hasta el punto de que miramos con auténtico cosmopaletismo todo lo que venga de fuera. Maltratamos el conocimiento de nuestra Historia común milenaria que nos ha llevado a ser lo que somos, y parece que cierta «intelectualidad» se regodea con los episodios más crueles de la misma, desechando todo lo que nos podría llenar de orgullo. Muy triste.
¿Los periodistas son gente honrada con mala leche o se les ha pasado la mala leche y ahora la tienen los jueces?
El problema es que el periodismo, que siempre he dicho que es más un oficio que una titulación propiamente dicha, ha derivado en una suerte de activismo político camuflado, o más bien, travestido, de información. Y aquel periodista que lo que haga sea, no fiscalizar al poder, sino darle bombo, en lo que se ha convertido es en un relaciones públicas. Pero para nada en algo parecido a un periodista.
Me hizo gracia tu comentario sobre el presidente-psiquiatra de la I República, el Dr. Esquerdo: “no le viene nada mal un especialista de esa rama médica a la política”. ¿Por qué? ¿Crees que a nuestros mandamases les hace falta un parte de urgencias?
Comienzo incluso a pensar en debieran de pasar hasta algún tipo de prueba psicológica. Porque la locura que estamos viviendo en la política española es fiel reflejo del estado de la sociedad en la que gobiernan. Algo como el Test de Moss, que se lleva a cabo en empresas para evaluar la capacidad de liderazgo, pero también adaptarse a situaciones de crisis, a la de toma de decisiones
¡Lo digo en serio! No parece muy normal que acabemos dejando que se conviertan en legisladores y en gestores de miles de millones de euros, a personas sin capacitación. ¡Ojo! Capacitación no tiene que ser necesariamente «titulación», pues los conocimientos y las capacidades de una persona no tienen que venir por la simple certificación de un título.
Dame unas pinceladas que te atraigan de la princesa de Éboli.
Una mujer sin duda que no dejó indiferente a todos aquellos que la conocieron. Hasta al mismísimo amo del mundo en aquel momento, como era Felipe II. Es evidente que su ambición iba pareja a su inteligencia, y su soberbia a su belleza. El pique que tuvo con otra mujer de armas tomar como fue el encontronazo con Teresa de Ávila (elevada luego a los altares como Santa Teresa de Jesús), fue tal, que tuvo que acabar interviniendo el mismo monarca para intentar poner paz entre ellas. ¡Choque de colosas!
No puedo dejar de mencionar la parte más humana de tu biografía: las tareas humanitarias que realizaste a pie de guerra en los Balcanes. ¿Qué se ve y siente en primera línea cuando dos o más naciones se despedazan y el resto del mundo está viendo Los Simpson?
Se ve todo irreal. Es como entrar en una película creyendo que todo lo que te rodea no puede estar sucediendo. Y sin embargo, sucede. Aquella experiencia me marcó mucho, y vi la necesidad de compartir mi experiencia para aquellos trabajadores humanitarios y cooperantes que marchaban al terreno. Incluso dirigí un par de estudios sobre la cooperación entre lo civil y lo militar en zona de operaciones, y otro que creí fundamental: los aspectos psicológicos de quienes marchaban a zonas de guerra. Le titulé ¿Quién ayuda a los que ayudan?, y en los años de pandemia pensé en tantos que estuvieron en primera línea en nuestra realidad convertida en distopía.




