El Gobierno anuncia un nuevo futuro para el Valle de Cuelgamuros

Este jueves trascendió que el Gobierno había acordado con el Vaticano resignificar el Valle de Cuelgamuros (antiguo Valle de los Caídos) pero sin expulsar a los monjes benedictinos que residen allí y gestionan actualmente la abadía, la hospedería y la escolanía, y convocando un concurso de ideas en el que se invertirán cerca de millones de euros para, entre otros, crear un centro de interpretación de la memoria democrática, según se hicieron eco ayer medios de comunicación.
En un comunicado, la Archidiócesis de Madrid lamentaba “la filtración y difusión” de esta noticia a la prensa, por considerar que estaba “dentro de un proceso abierto de diálogo”, del que “lo único definitivamente acordado”, señalan, “ha sido la permanencia de la comunidad benedictina y la no desacralización de la Basílica, así como el respeto a todos los elementos religiosos situados fuera de la misma” y recalcando que “cualquier otro aspecto relacionado con la resignificación es competencia exclusiva de la Santa Sede y el Gobierno, que son las partes que han llevado a cabo las negociaciones”.
En cuanto a las intervenciones dentro del templo, la Archidiócesis de Madrid, sostiene que, en lo referente a las intervenciones dentro del templo, “se estudiarán respetando los criterios litúrgicos y el fin para el que ha sido erigida la Basílica, garantizando un acceso independiente”.
Según el mismo comunicado, “el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ha participado en este proceso como interlocutor designado dentro de una comisión eclesial. En este marco, se ha producido un intercambio de notas privadas sobre cómo articular la resignificación del Valle de los Caídos, garantizando siempre el respeto a los elementos religiosos y la permanencia del culto en la Basílica”.
Desde la Archidiócesis de Madrid se quiere enfatizar que todas estas cuestiones han sido objeto de intercambio de cartas y notas de trabajo. De la misma manera, reitera que “más allá de la actividad pastoral, su papel es de acompañamiento, pero sin tener jurisdicción sobre la Basílica ni sobre la comunidad religiosa que allí reside”.
Eco de la noticia
Según recogieron ayer numerosos medios de comunicación, el Gobierno invertirá 30 millones de euros en la resignificación del Valle de los Caídos, que pasará a llamarse Valle de Cuelgamuros -nombre original de la finca en cuestión-, para lo que se va a convocar en los próximos días un concurso de ideas que entre otros aspectos, contempla la creación de un centro de interpretación sobre memoria histórica, en el que estarán implicada una Comisión Interministerial con nueve ministros cuyos departamentos están involucrados en esta resignificación del Valle.
Asimismo, está pendiente la aprobación de un real decreto que establezca el marco jurídico en el que se determine su organización, funcionamiento y régimen patrimonial, así como la aplicación de la ley de memoria democrática, con el que se hará efectiva la extinción de la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, encargada originalmente de la gestión del Valle, según citan algunos medios.
Continuidad benedictina
Tras el acuerdo entre Gobierno y Santa Sede, la comunidad Benedictina continuará en el Valle de Cuelgamuros, así como los oficios religiosos, bajo la administración de un nuevo prior.




