El Enebral, paisaje de El Escorial

LUIS VICENTE SEGOVIA MARTIN.- El Palacio de El Enebral constituye uno de los espacios naturales con un paisaje y unas vistas impresionantes, así como una historia desde tiempos inmemoriales. Está situado a tres kilómetros al sur del núcleo urbano de El Escorial, frente a la Urbanización de Pinosol, carretera M- 600, dirección Escorial, Valdemorillo.
La finca originalmente disponía de 3.000 hectáreas, los terrenos de este lugar Felipe II los incorporo para las ampliaciones vinculadas al Monasterio, sobre todo en el uso forestal y agropecuario integrado en un paisaje histórico, esencial para entender los usos y funcionamiento del entorno y sirviendo también como un emplazamiento de expansión para el Rey, al igual que la de los monjes del Monasterio.
Parte de estas tierras cambiaron de manos con la desamortización de 1870. La construcción más notable es la casa principal o Palacio, construido en el primer tercio del siglo XX.
Después fue propiedad de Pedro Larragoitia, los Duques de La Seo de Urgel y la familia de Fernández Sousa.
En 1965 se realizó el edificio en una de las seis fincas que, al unirse por compra pasaron a formar la actual Propiedad “El Enebral” de 28,4 hectáreas de extensión, un lugar poblado de robles, chaparros, almendros y enebros.
Se hicieron una serie de construcciones, destacando por su volumen el edificio principal o Palacio. Está estructurado a base de cajones de mampostería enmarcados con filas de ladrillo, su forma es cuadrada en cuyo espacio central hay un patio, consta de dos plantas y en cada ángulo del edificio se hicieron cuatro torres. En la fachada principal se encuentra la puerta que da acceso al inmueble y un balcón situado sobre la misma, coronado con un frontón de bolas escurialenses, todas las ventanas de la planta baja y balcones de la alta presentan una proporción y recercado de ladrillo. Las torres tienen tres ventanas contiguas y una amplia cornisa de ladrillo que corona cada chapitel de pizarra, material usado también para el resto del Palacio. En ambos lados de las fachadas laterales hay dos cuerpos adosados y rectangulares, construidos seguramente en los años cincuenta del siglo XX. Dado el desnivel del terreno hay una amplia zona de terraza, en parte ajardinada y en parte enlosada, que precede al edificio. Dicha construcción mide 1836,73 m2 + 995,20 m2 de terrazas, el estilo de El Palacio es herreriano, presentando unas líneas rectas con unos muros altos y sólidos. Igualmente se hicieron varios inmuebles para el funcionamiento del lugar: una ermita de 128 m2, cuya planta es de cruz griega, también hay cuatro viviendas para trabajadores, una de 93 m2 para ganaderos, otra de 157 m2 para agricultores ambas adosadas, una tercera de 111 m2 para personal del Palacio y la cuarta de 213 m2 se utilizó para casa de los guardeses.
En otros espacios de la finca se realizaron naves para los animales, almacenamiento de víveres, de maquinaria etc. Que fueron: unos establos de 712 m2, un granero de 159 m2, una vaquería de 364 m2, un almacén de 301 m2, un invernadero de 122 m2 y una nave para la maquinaria de 237 m2. Además, se hicieron obras pequeñas como: gallinero, cochiqueras y tres pozos, pero quizás la construcción más antigua del lugar era de planta octogonal denominada como palomar, aunque al día de hoy hay algunas estructuras que ya no existen, sobre todo de las 5 torres más pequeñas de cinc, se han caído dos y de las 4 grandes solo quedan dos.
Al Palacio se le puso el nombre de El Enebral, por la abundancia de enebros en esta zona, una especie de arbusto o pequeño árbol, es una planta muy resistente, típica de zonas montañosas y climas del hemisferio norte, con hojas lineales rígidas y punzantes, dichos arbustos pueden llegar a medir unos diez metros de altura, y producen un fruto llamado (gálbulos) falsas bayas que tardan dos años en madurar, pasando de verde a un tono azul o negro, estos frutos se han utilizado como medicamento por sus propiedades, diuréticas, antisépticas y digestivas. También se usan las comidas y bebidas, en las comidas como especia principalmente para guisos de carnes de caza debido a su sabor amargo con matices cítricos y dulces, también estos frutos son muy reconocidos por ser el ingrediente principal para aromatizar la ginebra, este fruto tiene un aceite característico para hacer cremas de uso cosmético y múltiples propiedades para tratamientos corporales.
El Enebral tiene una construcción herreriana que destaca por su diseño, integrándose en un entorno natural de 284.000 m2 conservando su estructura histórica, que con el paso del tiempo la convierte en un lugar excelente y original.
En todos estos siglos han sido muchos los que han tenido estas “propiedades” y el fruto de los enebros las sigue repartiendo.




