El coleccionismo astronómico de Felipe II

José Ruiz Guirado.- EN estas notas, nos vamos a referir, como arriba indicamos, a las colecciones astronómicas, por los que El Rey del Escorial, mantenía su interés, con la misma intensidad que lo hacía de otras materias: la pintura, la música, la literatura, la magia, la arquitectura, la jardinería, etc. No en vano, reuniría en la Biblioteca Laurentina, asesorado, por Arias Montano; Herrera, etc., un exhaustivo compendio del saber, del conocimiento, la Ciencia y las Artes. Pese a detractores, a leyendas en su contra, el rey Felipe II ha sido una figura de su época.
Los autores estudiosos del cambio de mentalidad que supuso el Renacimiento, en todas sus facetas, con la nueva visión que ofrecía la Ciencia, y el nacimiento del coleccionismo como tal, ven en la figura de Felipe II, una figura destacada, representante de esta etapa de la historia. No son pocos quienes le han visto como un ser sombrío, incluso extraño, encerrado dentro de los muros del Monasterio escurialense.
Nosotros, pretendemos en este esbozo, contribuir someramente, al perfil y semblante de esta faceta y labor del Felipe II, coleccionista de objetos y aparatos astronómicos, símbolos de poder y posesión, exponentes de la vanguardia técnica y signo de una mentalidad culta y avanzada. Alejándose del medieval concepto del mero atesoramiento. Al iniciar y desarrollar un nuevo concepto de ordenar, clasificar y catalogar estos objetos, con un nuevo e incipiente rigor museístico.
El rey del Escorial, podría así, contemplar las grandezas de su vasto imperio, observándolo con astrolabios o midiéndolo con sus planisferios. Cuando nos estamos refiriendo a la colección objetos, aparatos e instrumentos de astronomía. No se podría obviar a cuáles fueron estos, o la forma de adquiridos por el monarca para su colección del Escorial, a los ya legados por el Emperador Carlos V, añadiendo unos 137 astrolabios, 11 cuadrantes, y varios anillos astrológicos, sortijas para tomar el sol, sextantes, esferas, esferas armilares, globos celestes y terráqueos.
Del inventario ofrecido por el P. Zarco Cuevas, muestra especial interés histórico el conocer su cauce de adquisición; verificando con el apoyo de documentos históricos, si dichas piezas serían donadas, encargadas o, simplemente compradas por voluntad expresa del rey. De igual manera, interesaría conocer a quine. Porque este dato, supondría poner al descubierto, cuáles serían las principales almonedas del siglo XVI. Así como conocer la identidad de aquellos nobles, que como el rey, participarían en tal exclusivo asunto. Catalogados en la sección de cosas extrañas se enumerarían, describirían , dimensionarían y tasarían.
HEMOS traído, para documentar este sucinto breve, algunos de los autores que han aportado datos exhaustivos y suficientes, sin lo que no se podría haber proporcionado este opúsculo. Como son: ABEL MORÁN SUÁREZ, El coleccionismo astronómico de Felipe II. Madrid.
ZARCO CUEVAS, Fr. Javier., Inventario de las Alhajas, pinturas y objetos de valor y curiosidades donados por Felipe II al Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Madrid ,1930.
MORÁN TURINA, J.M. Y CHECA CREMADES., El coleccionismo de España. Madrid, 1985.
SGÚENZA, Fr, J., Historia de la Orden de San Jerónimo. Madrid 1600-1605.




