El Camino de la Reina María Cristina y los viveros del Trampalón y los Gallegos

José Ramón Luis-Yagüe Sánchez.- En la actual plaza de Santa Joaquina Vedruna de San Lorenzo de El Escorial, en la zona ajardinada en la que estuvo el quiosco de Tomasín (¡que buenos recuerdos nos trae su excelente tomate atómico!) en el margen derecho según se asciende hacia el monte Abantos, hay un mojón de piedra, con forma de cono truncado con una cara plana. Se trata de un mojón que marcaba uno de los caminos abiertos por la Escuela Especial de Ingenieros de Montes durante la repoblación del Monte Abantos.
¿Cuál era este camino? La respuesta es que ese mojón señalizaba el Camino de la Reina María Cristina, que llegaba hasta la fuente de La Teja y daba servicio al vivero del Trampalón y la de los Gallegos.
Camino de la Reina Mª Cristina
La siguiente pregunta es ¿por dónde iba este Camino? Como es evidente ese camino ya no existe como tal. El desarrollo urbanístico de esta parte del pueblo (como la Colonia de El Plantel) ha hecho que el camino haya desaparecido, siendo sustituido por calles y avenidas que dan servicio a las viviendas y hoteles (chalets) que se han ido construyendo a lo largo de los años
Sobre un callejero actual podemos imaginar e incluso seguir su trazado por las calles actuales. Así, podemos decir (es evidentemente una hipótesis basada en la documentación disponible) que el Camino de la Reina María Cristina se iniciaba en la plaza de Santa Joaquina Vedruna, en el mojón al que antes he hecho referencia. Desde aquí ascendía por la calle Conde de Aranda hasta el cruce con la Avenida Carlos Ruiz, donde encontramos tirado entre la hierba otro mojón de piedra labrado.
Desde este cruce con la Avenida Carlos Ruiz, el Camino de la Reina proseguía por la actual calle del Pinar, para tomar a continuación el Camino de la Fuente de la Bola hasta llegar a la Calleja Larga. En la Calleja, pasaba por la Portera de Pataseca y continuaba por el Camino de la Fuente de la Teja hasta la citada fuente, en el actual Parque de D. Miguel del Campo. Sobre el plano callejero que se incluye en el artículo he marcado este itinerario.
Cabe recordar que fue precisamente aquí, en el entorno de la Fuente de la Teja, fue donde se inició oficialmente la repoblación del Monte de la Jurisdicción el día 25 de abril del año 1892.
Volviendo hacia atrás sobre nuestros pasos en este recorrido imaginario, si continuamos por la actual Avenida Carlos Ruiz, estaremos sobre el antiguo Camino de Alfonso XIII. En esta avenida de Carlos Ruiz, al llegar a la curva que hay al pie de la presa del Romeral, encontramos un mojón en el margen derecho, unos metros antes de unas escaleras de piedra (modernas) que nos conducen nuevamente por el antiguo Camino de Alfonso XIII que nos llevaría hasta el vivero del Trampalón (hoy es una finca particular).
Este vivero estaba situado por debajo de una explanada, abierta por los Ingenieros de Montes, en 1904, en la que hoy encontramos el restaurante Horizontal y la Fuente de la Salud. Ésta explanada es precisamente el inicio del Camino Horizontal. En la parte inferior el vivero estaba limitado por la tapia de Los Gamos, en el Monte de El Cerrado, de la que aún quedan algunos tramos en pie y que llegaba hasta la primitiva presa del Romeral.
Desde esta explanada de la Horizontal, en su margen derecho, sale un camino al monte Abantos, llamado de los Gallegos (en alguna publicación aparece erróneamente como “camino de los Vascos”). Está perfectamente señalizado y lo podemos seguir sin necesidad de invadir las fincas particulares que encontramos en su laterales. Estas fincas están limitadas por una alambrera que está vandalizada, sin necesidad alguna, ya que el camino no las atraviesa. Es lamentable la falta de respeto que algunos muestran hacia estas fincas, cruzándolas simplemente para ganar un par de metros en la subida.
Si continuamos ascendiendo por el camino de los Gallegos llegamos hasta una sencilla portezuela metálica que nos da acceso al cordel de la cañada. A nuestra izquierda se situaría la Fuente de la Teja. Si continuamos el Camino de los Gallegos, tras cruzar el cordel, llegaremos hasta el vivero de Los Gallegos. Allí se encuentra el Pilón del Vivero y la Fuente de Santiago Arroyo, llamada así en memoria de este magnífico guarda forestal, que hasta su jubilación vivió en la casa de la Portera de Pataseca y dedicó su vida a cuidar con celo del Monte Abantos.
Justo por debajo del Pilón hoy todavía se pueden adivinar los bancales del antiguo vivero, muy meteorizados por el paso del tiempo y la falta de uso y, unas decenas de metros más arriba, encontramos un magnífico plantel de alerces que podemos admirar desde el mirador del camino.
En contra de lo que muchos piensan, la repoblación del monte Abantos fue una obra de ingeniería forestal en la que se utilizaron y ensayaron múltiples variedades arbóreas, después de un profundo estudio científico, escogiendo aquellas que mejor se adaptaban a las condiciones del terreno y la climatología de nuestra sierra. Un obra que fue elogiada en las escuelas de Ingenieros de Montes y Forestales de Europa. Es muy lamentable ver la situación de abandono y falta de cuidado en la que se encuentra desde hace años nuestro Monte Abantos.




