El arquitecto del Rey. La casa de Juan de Herrera

JAIME GUIBELALDE RECUERO.- “Asturias de Santillana”. Pocos sabrán a qué nos referimos. Acercándonos a Maliaño en el valle de Camargo, llegaremos a una de las casas que marcó la vida de nuestro protagonista: la casa solariega de Herrera en Maliaño. Es la casa del hidalgo Ruy Gutiérrez de Herrera, abuelo hidalgo de nuestro arquitecto, Juan de Herrera.
Pedro Gutiérrez de Herrera de Maliaño, padre de nuestro arquitecto, tiene que dejar la casa familiar como consecuencia de la bronca monumental por su adulterio con María Fernández de la Vega. Se traslada a Roiz, al cercano valle de Valdáliga para establecerse allí en otra casa parte de una heredad. Deja a su hijo mayor Pedro Gutiérrez de Herrera “el mozo”, al cuidado de la madre del chico en el entorno de la casa familiar de Maliaño.
Juan de Herrera y su hermana María, nacen ya en esa nueva casa de Roiz, en 1533 y 1534, en el Barrio de Movellán en el concejo de Roiz en el valle de Valdáliga. Pasan una infancia feliz, ajenos a su bastardía. La primera esposa del padre de Juan fallece y éste puede legitimar a su familia en la boda celebrada por el abad Toribio Martínez de Cabiedes.
1537 es el año en que los pequeños hermanos quedan huérfanos y acogidos, probablemente por su hermano, “el mozo” que es quién a la postre, heredará todo el patrimonio de la familia, incluida la casa de Roiz descrita así: …con su huerta que está delante, y con sus árboles frutales y no frutales, tiene por costanera la casa de Movellán, detrás el río caudal, y por otra parte el Camino Real.
Después de innumerables pleitos, Juan de Herrera recuperó su casa natal en 1573.




