Cuelgamuros – Valle de los Caídos – De San Lorenzo es el barrio

Carlos J. Zarco.- Si hay un barrio olvidado en nuestro querido San Lorenzo ese es el del Valle de los Caídos ahora Cuelgamuros.
Pocos lugares de este Real Sitio han tenido tantas páginas escritas sobre él con la excepción de nuestro Real Monasterio, nadie ha recibido tantas críticas, nada ha sido tan denostado, tan criticado, tan denigrado, tan insultado y a pesar de ello todavía hay quien lo defiende.
Las instituciones públicas pocas veces han salido en su defensa, no sólo del barrio, referido al lugar donde viven y trabajan estos vecinos, cada vez en menor cantidad y donde el abandono es algo proverbial y no me refiero a los proverbios bíblicos si no al concepto de notorio, visto desde el punto de vista de su ministerio de referencia, el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, el organismo que lo administra, Patrimonio Nacional y el Ayuntamiento al que pertenece su término Municipal.
Unos por otros “la casa sin barrer” y así está de abandonado, sucio y “caidito” que diríamos, por definirlo de alguna manera.
El Ministerio por que su intención es esa, desvestirlo, denostarlo y desarbolarlo, cosas de la Presidencia.
Patrimonio Nacional por seguir la voz de su amo, la Presidencia, y si hay una norma clara en la Administración es la de cumplir con lo que se ordena, por encima de si lo ordenado es moral, legal o justo.
El Muy Ilustre Ayuntamiento por que como han dicho siempre, casi desde su origen, allá por los años 40 del siglo pasado, “esto no es de nuestra competencia”. La competencia municipal se ciñe al cobro de las tasas municipales y alguna obligación inexcusable, basuras y poco más, vamos algo que ya venía del pasado cercano. Otras competencias como urbanismo limitadas al concepto de licencias, olvidando sus competencias de vigilancia, mantenimiento sustitutivo por abandono y sobre todo la de denuncia por dejación de funciones de otras administraciones.
Pero lo importante deben ser los vecinos del barrio, cada vez menos. Si en un principio aquellas 60 familias que habitaban el mismo, los monjes, los escolanos de su centro educativo y los trabajadores de los centros hosteleros que estaban allí instalados, podían llegar a superar las 200 personas, no deberían ser tenidos en cuenta solamente en modo votante y electoral.
No deberíamos olvidar a los visitantes turísticos, las instalaciones sanitarias precisas para los mimos y las competencias sobre turismo, in vigilando, que debería utilizar nuestro Ayuntamiento para asegurar que los de miles de turistas que cada año lo visitan (cerca de un millón a finales del siglo XX), no sólo estén seguros, si no que sigan aumentando en la afluencia turística en nuestro municipio y las posibilidades laborales perdidas para un ayuntamiento cuyo atractivo más manifiesto ha sido el turismo y la hostelería, que por dar un simple dato, de los 4 puntos hosteleros que han llegado a existir en el barrio, sin contar los “foodtrucks”, vehículos de hostelería que hubo instalados en sus entonces abarrotados aparcamientos, han quedado reducidos a 1, y gracias, eso sí, este, La Hospedería, sigue siendo el de mayor capacidad hotelera del municipio.
Hablaremos otro día de su historia, corta pero llena de anécdotas, vidas e ilusiones, más de 80 años de vida de un barrio de San Lorenzo de El Escorial.




