Antonioni en San Lorenzo

©Krebs, Hans
Félix Alonso.- Con el título de las “Montañas encontradas”, en el espacio de la “Virreina Centro de la Imatge”, y hasta el 15 de febrero, se está desarrollando en Barcelona una exposición que exhibe por primera vez en España la obra fotográfica del mítico cineasta Antonioni, que se sitúa en diálogo con la también fotógrafa Lugi Ghirri.
Desde el Colectivo Rousseau, vamos también a recordar este mes de diciembre a Michelangelo Antonioni, que definió muy bien Aldo Tassone, como el poeta de la imagen. La poesía no son solo palabras.
Hemos elegido para esta ocasión “La trilogía de la incomunicación” que componen las películas “La aventura” “La noche” y “El eclipse”. En estas tres películas se filman las relaciones personales con gran sutileza y con una dirección claramente poéticas. Antes de cada sesión, como viene siendo habitual, se hará una presentación y al finalizar cada proyección abrimos un espacio para el debate y la reflexión.
Antonioni nació en Ferrara, ciudad que está en el imaginario del pueblo por escuchar en infinidad de ocasiones eso de: “estas esculturas están hechas con mármol de Ferrara”. En Ferrara forma parte de una tertulia literaria con Giorgio Bassani y Careto “nos veíamos periódicamente para leernos nuestros primeros trabajos literarios, recuerda Antonioni”. La tertulia se hacía en casa de Bassani quien escribió la maravillosa novela “El jardín de los Finzi-Contini”, una conmovedora historia de una familia judía, que llevan una vida apartada en una lujosa villa, rodeada de un jardín majestuoso, cuando la comunidad judía vivía amenazada por el antisemitismo del gobierno fascista.
En los años 60, este aislamiento de la realidad yo también lo observaba en una familia de Abantos, con pista de tenis incluida en su chalet, cuando daba clases de matemáticas a su hijo. Me bajaba por una escalera de caracol con bata de seda. A los pocos minutos se imponía la realidad, cocido con cuarto y mitad de cuarto de falda. l




