“Amigos del Real Coliseo” V acto

PALOMA ANDRADA.- Al subir el telón del primer acto de Eva y D. Juan, aparece esta espectacular escena; luz tenue y, a través de un humo blanco, vemos a Eva a la izquierda sentada en el suelo en postura “flor de loto”, aparentemente desnuda, y a la derecha a un Don Juan elegantemente vestido con colores vivos, sentado en un sillón en actitud desafiante. Suena un fragmento de Don Giovanni de Mozart…
En contraste, la escena del siguiente montaje era así: al fondo cámara negro, del techo caen llamas gigantes, telas de araña, dándole un tono gris sucio; en el suelo maniquíes viejos y descoloridos y un hombre sentado, vestido con una elegancia anticuada.
Así comienza nuestro cuarto espectáculo Con la punta de los ojos, de Marcelo Bulnes, ganador del segundo clasificado en el Premio Internacional de Literatura Humorística Mario Moreno “Cantinflas”, en París, el año 1972. Más tarde Álvaro nos confesó que la había escrito él bajo plica.
Nos la leyó. Era un texto complicado, con muchos extraños y exóticos personajes.
La obra se desarrolla en una vieja fábrica a punto de quebrar, donde aparece un vendedor dialogando con unos maniquíes que van apareciendo y que no se sabe si son reales, que no están de acuerdo, que se revolucionan… produciendo entre todos equívocos, roces, amor, llanto, envidias, entretejiendo lo dramático y lo cómico.
A mi me parecía teatro de lo absurdo, pero era un “reto” más para todos.
Reparto de personajes, que escuchamos con mucha atención para oír cual nos adjudicaba. A mi me dio el de la Gran Cocontte -que suerte, me encantaba-; el diálogo era fuerte y, según me dijo, tendría que ir un poco descocada. Pensé en mi marido y en mi hermano mayor ¡que cuando me veía en el teatro se tapaba los ojos con los dedos entreabiertos por si hacía algo que le pareciera indecoroso!
Después de las consabidas lecturas de mesa, empezamos los ensayos. Era complicado, tenía muchas entradas y salidas de escena, música, voz en off, lenguaje vulgar… Cuando llegó mi turno, me dio una pipa. Tenía que salir fumando. Yo no he fumado nunca, le dije. No importa prueba, me contestó. Y probé… Todos los allí presentes se echaron a reír. ¡Qué mal lo haces, guapa! Enseguida se ofrecieron a enseñarme; ¡nunca llegué a hacerlo bien!
Llegó el día del ensayo general con todos los elementos. Tenéis que hacerlo como si fuera el estreno, pues vais a tener público; nos ha solicitado el Ayuntamiento que lo hagamos a beneficio de la Residencia María Leonor. No era la obra más apropiada para los mayores, pero la directiva de la Asociación lo decidió así. No debieron entender nada, pero lo pasaron bien. Lo peor fue en el saludo, un espectador dijo en alto “¡vaya cuerpo que tiene la farmacéutica” (esa era yo). Causó risas, pero quería que me tragara la tierra. ¡Qué vergüenza!
En agosto fuimos invitados a las fiestas de Almagro a representar en el Corral de la Comedias y tuvimos que hacer varios ensayos para amoldarla al lugar. El público disfrutó.
También participamos en el primer Certamen de Teatro de Madrid-Región de Getafe, consiguiendo el segundo premio. Para nosotros, todo un honor. Era la primera vez que ganábamos uno.
Los viajes eran geniales. ¡Cómo disfrutábamos! En el autobús, comidas y ratos libres cantábamos, charlábamos, contábamos chistes. Eran grandes momentos de amistad y compañerismo. ¡Qué buen ambiente! (Continuará).




